MODALIDAD: Carrera continua. TIEMPO: Una hora y diez minutos. KILOMETROS: Quince. RITMO: Entre cuatro treinta y cinco y cuatro cuarenta. PULSACIONES: Controladas en todo momento. SENSACIONES: Excelentes. PENSAMIENTOS DURANTE EL ENTRENO: Variados y positivos.
El de la foto que aparece en el inicio de cada entrada, expreso deseo de mi señor, es el gran visir Tintoré "Le fou", amo de un país poderoso y corredor popular; el que no se ve soy yo, Manuel Tintoré Maluquer, anteriormente conocido como Manuel Binoy, escriba fariseo de origen humilde que ha sido contratado para narrar sus correrías por este mundo; a su servicio de por vida.
martes 24 de noviembre de 2009
domingo 22 de noviembre de 2009
viernes 20 de noviembre de 2009
Por si le puede interesar a alguien transcribo el plan que voy a seguir para prepararme la maratón de Barcelona que se celebrará el próximo 7 de Marzo del 2010. Está concebido para hacerlo en tres horas, aunque siendo realista el objetivo que me he marcado es cubrir la distancia en un tiempo de tres horas y quince miunutos, es decir, seis minutos menos que la última maratón que hice el pasado mes de Octubre.
PRIMER MES:
Lunes: 40' de carrera continua más 8x100 progresiones.
Martes: Calentar 20'+20' a ritmo de 4,20+15' suaves.
Miércoles: Descanso.
Jueves: 55' de carrera continua.
Viernes: Calentar +8x1000. Recuperar 3'. Ritmo de 4'16.
Sábado: Descanso.
Domingo: 75' de carrera continua.
SEGUNDO MES:
Lunes: 55' de carrera continua a ritmo de 4,30.
Martes: Calentar+ 1x20'+1x10'. Recuperar 5'. Ritmo de 4'20.
Miércoles: 45' de carrera continua a ritmo de 4'35.
Jueves: 70' de carrera continua.
Viernes: Calentar+5x2000. Recuperar 3'. Ritmo de 4'20.
Sábado: Descanso.
Domingo: 1hora 45' de carrera continua a ritmo de 4'45.
TERCER MES:
Lunes: 60' de carrera continua.
Martes: Calentar+2x5000: Recuperar 4'. Ritmo de 4'16.
Miércoles: 15 Km. de carrera continua.
Jueves: 16Km. de carrera continua.
Viernes: Calentar+10x1000. Recuperar 2'. Ritmo de 4'.
Sábado: Descanso.
Domingo: 2 horas de carrera continua.
Ya veremos.
miércoles 18 de noviembre de 2009
martes 17 de noviembre de 2009
Si ayer por la tarde no salí a correr y no escribí una sola línea en este blog no fue porque hubiera tomado la decisión de descansar y callar, sino porque por primera vez en muchos meses fui incapaz de sobreponerme a la pereza y a la desidia, me deje vencer por un estado de ánimo en horas bajas y mi voluntad quedó reducida a su más mínima expresión; tan pequeño e insignificante me sentía, tan poco sentido le encontraba a mi vida y tan poca utilidad a lo que hago y a lo que digo últimamente que abrumado por las malas sensaciones y totalmente vacío de energía y de espíritu positivo no pude hacer otra cosa que quedarme toda la tarde sentado en el sofá, postrado ante la pequeña pantalla del televisor hasta que el cansancio y el aburrimiento me vencieron, me fuí a dormir confiando y deseando que los efectos beneficiosos del sueño hicieran su trabajo y esta mañana ya me sentía bastante mejor, he vuelto a reconocermer a mí mismo, he recuperado las ganas de seguir siendo el que soy y como consecuencia de todo ell0 esta tarde he salido a correr y en compañía de Marina Prat, Toni Sánchez y Xavier Vera he cubierto un total de catorce kilómetros y me he sentido vivo de nuevo.
domingo 15 de noviembre de 2009
Domingo por la mañana, seis y media, me despierto con los brazos y las piernas en su sitio, pegados a mi cuerpo, el sol no ha salido todavía, está esperando, en el pub que hay a pocos metros de mi casa los últimos bebedores de la noche se tambalean y discuten de algo que no puedo entender, sus palabras son inconexas y el tono de sus voces parece que son de otro mundo, desayuno, enciendo la televisión y mi cabeza está despejada, contenta de permanecer un día más sobre mis hombros; he quedado a las ocho con Experiencias de un corredor novato y con Carles Aguilar para salir a correr, quieren hacer una tirada de veinticinco kiklómetros en progresión geométrica, es decir, de menos a más, enpezando despacio y terminando un poco más deprisa que al principio, les quedan dos semanas de entreno antes de participar en la maratón de San Sebastián y espero y deseo de todo corazón que les vaya muy bien y que puedan alcanzar los objetivos que se han propuesto, han entrenado bien y a conciencia, con buenos ritmos en las series y con la inteligencia necesaria para que todo les salga a pedir de boca, no creo que vaya con ellos durante todo el recorrido, algo dentro de mí, una vocecita que apenas se escucha, pero que se entiende con toda claridad me está diciendo que con una hora y media ya tendré más que suficiente, lo más seguro es que los acompañe hasta Sant Pere de Ribes y una vez allí ellos seguirán hasta Sitges y yo regresaré a Vilanova porque la verdad es que esta semana sólo he salido cuatro días, en lugar de los cinco a los que estoy acotumbrado y eso me ha pasado factura, parecer ser que la totalidad de mis músculos lo han notado y en un arrebado de protesta y cabreo se han declarado en media huelga y a su manera me están castigando, haciéndome pagar el hecho de que me haya saltado un día de entreno, a las ocho menos cuarto el sol ya ha hecho acto de presencia, no hay ni una sola nube en el cielo y todo parece indicar que será una mañana calurosa, me dirijo al punto de encuentro, nos saludamos, nos interesamos mutuamente por nuestro estado de salud, comentamos muy por encima cómo nos han ido los entrenos de la semana y sin más dilación empezamos a correr, a ser verdaderamente lo que más nos gusta ser, salimos de Vilanova, nos vamos calentando, empezamos a sentirnos bien, estamos en lo nuestro, ya no somos tres tipos que trabajan ochos horas al día y que viven una vida que no sabemos muy bien si la deseamos, hemos cambiado en pocos minutos, el simple hecho de habernos puesto unos pantalones cortos y una camiseta de tirantes nos ha cambiado para bien, incluso ha transformado nuestros sentidos, nuestra conciencia y nuestra percepción de las cosas, no existe nada más en este momento, sólo nuestras pisadas y nuestro cuerpo que se mueve y avanza ayudado por un braceo constante y regular, somos felices y estamos a gusto, no queremos nada más, no deseamos nada más, sólo que los kilómetros vayan cayendo uno detrás del otro y que la carretera no se acabe nunca, llegamos a Sant Pere de Ribes, me despido de Experiencias de un corred0r novato y de Carles Aguilar, quedamos emplazados para vernos el próximo domingo, ellos continúan direccción a Sitges y yo me vuelvo para Vilanova, total; una hora y treinta y cinco minutos; estiramientos, ducha obligada, bocadillo de atún, cerveza rubia y bien fría que sabe a gloria bendita y por la tarde, después de comerme un buen plato de pasta integral, café con leche en compañía del Indio Ziur y dos horas y media de amena e interesante conversación sobre todo lo humano y lo divino de este mundo.
sábado 14 de noviembre de 2009
Cuando esta maña me ha sonado el despertador a las cinco ya sabía que hoy iba a tener un buen día y que mi estado de ánimo se iba a mantener estabilizado a pesar de los elementos desestabilizadores que nos esperan agazapados a la vuelta de cualquier esquina, esperando el más mínimo despiste por nuestra parte para lanzarse encima nuestro e intentar robarnos el optimismo, la alegría y las ganas de seguir viviendo, elementos de nuestra personalidad que debemos defender a toda costa y conseguir que sean estos y no otros los que dominen y manden en nuestra vida y en nuestras acciones; por la tarde, depués de trabajar, una hora de rodaje tranquilo y sosegado.
jueves 12 de noviembre de 2009
Después de la tarde de ayer, en la que Airemi y yo nos fundimos en un largo abrazo de manos y piernas enredadas y bocas y lenguas que se buscaban y se encontraban, mezclando salivas diferentes mientras mis dedos recorrían la superficie de su cuerpo y sus manos me cuidaban y me protegían y a su manera me hacían saber que nunca estaría solo y que siempre estaría conmigo, juntos uno al lado del otro, su piel contra mi piel, su mirada perdida en la mía, sus ojos buscándome bajo la incomodidad de las sábanas y los míos recibiéndola, desplegado su cuerpo ante mí con toda su belleza y su bondad y el mío sintiéndola moverse mientras mis dedos no se cansaban de acariciarla y mis labios de besarla y mi cabeza de necesitarla cada vez más y ella, tan generosa como siempre, tan por encima de todas las cosas, tan perfecta en su piel y en la suavidad de sus formas, no cesaba de transmitirme confianza y seguridad y permitir que entrara en ella mientras su pelo volaba y su voz era un quejido empapado de admisión y contento y al final de nuevo los dos abrazados, sabiendo que siempre nos tendremos y que nunca estaremos solos...hoy, como iba diciendo, a las seis y media de la tarde, he salido a correr descansado y con ganas y tal y como tenía previsto desde la mañana he hecho una hora y veintidós minutos de carrera continua, los cuarenta primeros minutos a un ritmo bastante alto, después una subida bastante exigente de unos diez minutos aproximadamente y el resto por el paseo marítimo, dejándome llevar por los recuerdos y sintiéndome muy bien, disfrutando de las buenas sensaciones; al final, como siempre, sesión de estiramientos y ducha con agua caliente.
miércoles 11 de noviembre de 2009
Seis cuarenta y cinco, tarde fría y desapacible, la mayoría de las personas con un mínimo de sentido común están en sus casas o en el interior de las cafeterías, en el paseo marítimo de Vilanova y la Geltrú tampoco hay nadie paseando por él, no apetece mucho, la verdad, el mar está algo picado y la humedad relativa en el ambiente se hace notar, nos vamos acercando poco a poco, hacemos un barrido, dirigimos el foco de la cámara hacia la zona del puerto deportivo y de repente lo vemos, es un hombre, de unos cincuenta años aproximadamente, sin pelo, con guantes, ataviado con mallas lagas de color azul marino y un cortavientos azul celeste, está corriendo, gracias a los últimos avances de la tecnología podemos saber lo que está haciendo, lo que está pensando su cerebro y adivinar tanto su presente como su futuro, es un runner, se está entrenando y hoy, después de veinte minutos de calentamiento, hará cinco series de cuatrocientos metros, dos de ochocientos y después de correr quince minutos más a un ritmo más lento llegará su casa sintiéndose feliz y contento, orgulloso y satisfecho, sudado, pero en paz consigo mismo y hermanado con su conciencia.
martes 10 de noviembre de 2009
domingo 8 de noviembre de 2009
Teniendo en cuenta el frío que hacía esta mañana y el fuerte viento que al final ha terminado por despeinarme, puede decirse que la salida de este domingo me ha resultado altamente satisfactoria, entre otras cosas, porque ya me he despertado con muchas ganas de correr y lo he hecho controlando en todo momento los ritmos y las sensaciones, sin dejarme llevar y mandando sobre mis piernas, no permitiendo que tomaran la iniciativa y me obligaran a adoptar una velocidad que ya desde los primeros minutos no quería imponer a mi cuerpo; después de una semana en la que he me exprimido bastante, hoy he salido con la idea de hacer un rodaje tranquilo y cosa extraña en mí lo he conseguido y he disfrutado; cuando he llegado a la puerta de mi casa he parado el cronómetro que me regalaron por participar en la quinta maratón del Mediterrani y el tiempo final ha sido de una hora y treinta y tres minutos; muscularmente hablando me sigo encontrando de puta madre; desde hace unos años estoy acostumbrado a salir seis días a la semana y a hacer unos ochenta kilómetros semanales y por el momento parece ser que mi organismo lo está asimilando bastante bien; en alguna época en que por un exceso de prudencia he rebajado el número de kilómetros y he aumentado los días de descanso es cuando he tenido problemas y alguna que otra lesión sin importancia; ya sé que esto no significa nada, pero pienso que cado uno debe conocer su propio cuerpo y darle exactamente lo que necesita, sin excederse haciendo más y sin pasarse haciendo menos, lo justo para conseguir el equilibrio y la armonía necesarias para seguir disfrutando a tope de este deporte que en muchos casos pierde su nombre y se convierte en una filosofía, en una manera de entender la vida y afrontar la existencia, en una postura religiosa ante los demás y ante uno mismo, con sus ritos y sus templos sagrados. Total de kilómetros esta semana 75.
sábado 7 de noviembre de 2009
Poniendo en práctica mis dotes de visionario me adelanto a vuestros comentarios y adivino, con una claridad meridiana, lo que vaís a decirme después de haber leído estas líneas: que la decisión que he tomado esta tarde ha sido la más inteligente que podía haber adoptado, que en el futuro me reportara más beneficios que contratiempos, que se ha tratado de un acto de valentía sin precedentes teniendo en cuenta mi forma de actuar, que se requiere una gran dosis de templanza y de equilibrio y de saber hacer las cosas bien hechas, que he derrochado con ello un alto nivel de sabiduría y de madurez y que hasta incluso los grandes profesionales de este deporte lo tienen como una norma sagrada y obligatoria en sus planes de entrenamiento, que mañana por la mañana, cuando salga a correr, no me arrepentiré de ello y lo notarán mis piernas y mis músculos, que os ha sorprendido, que no lo esperabais, que os resulta difícil de creer, pero que os alegraís por mí y aplaudís, con las dos manos abiertas, mi acto de valentía, el haber sabido dominar la euforia y controlar las ganas y el ímpetu que ha nacido conmigo y que lo llevo como si fuera mi segunda piel, que por mi bien y el de mi cuerpo en general debería hacerlo más a menudo, dos días a la semana como mínimo, y adoptarlo como una cosa de lo más normal, sin sentirme mal por hacerlo y pensando que hay otras cosas en la vida, que no todo en este mundo es correr y correr y que el descanso también forma parte del entrenamiento, sí, cuando esta tarde he llegado a casa después de trabajar mi primera intención, como siempre, ha sido ponerme los pantalones cortos, calzarme las Pegasus y salir a correr con la idea de hacer unos quince kilómetros aproximadamente, me lo pedía el cuerpo, la cabeza me decía que sí, que por qué no, me encontraba bien, no estaba cansado, nada me dolía, tenía ganas, hubiera disfrutado, me hubiera sentido de puta madre, por encima del bien y del mal, más alto que la más lejana de las estrellas, más inconmensurable que el más infinito de los universos, incluso más feliz que el creador de todo lo que nos rodea, pero al final, consciente de lo que hacía, poniendo en ello los cinco sentidos, he decidido descansar y no salir a correr.
viernes 6 de noviembre de 2009
Son las doce menos cuarto de la noche, mi hija se ha dormido en el sofá mirando la televisión, los ojos se me caen al suelo de cansancio, mañana por la mañana tengo que despertarme temprano porque los sábados también trabajo, como cada día, de ocho de la mañana a cinco de la tarde, los domingos no, los domingos corro por la mañana y hago el perro por la tarde, me estoy calentando una malta con leche en el microondas, de aquí a un momento me levantaré de la silla, iré a buscarla y me la beberé a pequeños sorbos no porque sea un sibarita de las bebidas, sino porque estará quemando, noticia de última hora: hace cinco años que estoy enamorado, se llama Airemi y la necesito como el aire que respiro, sin su ayuda y sin su apoyo incondicional no sé que hubiera sido de mi persona, lo más seguro que no sería el que soy ahora, son las once y cincuenta y ocho minutos, voy a dejar de escribir y me voy a dormir, terminaré diciendo que un día más he terminado el entreno con muy buenas sensaciones y sintiéndome muy bien, muy entero, muy mío, muy en forma, muy compenetrado con el asfalto, muy amigo con el mundo, muy metido en mí mismo y con ganas de reir y de gritar y de pregonar a los cuatro vientos que la fe, el creer honrada y sinceramente en algo, en lo que sea, mueve no sólo montañas, sino continentes enteros, es una tontería, ya lo sé, pero me ha salido así, como si no hubiera sido yo el que lo ha escrito o como si lo hubiera escrito yo, pero bajo los efectos del cansancio y del sueño, doce y doce, ahora sí que me voy, es suficiente; el entreno de hoy: treinta y un minutos de calentamiento, seis series de mil metros y quince minutos más para relajar los músculos y enfriar la euforia que me entra por la planta de los pies como una exhalación y me sale por la orejas convertida en muchas ganas de seguir corriendo.
jueves 5 de noviembre de 2009
Rodaje de una hora y veinte minutos por el paseo marítimo y al mismo tiempo sintiéndome el hombre más afortunado del mundo, el hombre más afortunado de la tierra, acariciado en todo momento por la mano derecha de la buena suerte, vigilado en todo momento por los espíritus de la fuerza y del optimismo, empujado por el viento cuando iba en dirección a Cubelles y haciendo verdaderos esfuerzos para moverme cuando iba en dirección a Sitges, entreno perfecto en cuanto a sensaciones y a niveles de satisfacción en el cuerpo y en la mente y en el hipotálamo, consciente de que estoy disfrutando de una buena racha, tanto física como anímicamente, y sabiendo que tarde o temprano la cosa cambiará, algo se modificará en mi interior y fuera de él y sufriré un ligero bajón porque lo que está claro y entra dentro de las leyes de la física moderna es el hecho de que todo lo que ha subido un día puede bajar en cualquier momento y sin avisar y en esas cosas de los estados de ánimo no hay nada que dure para siempre y todo está supeditado al simple vuelo de una mosca o al simple zumbido de un mosquito, es decir, basta el más mínimo e intrascendente detalle contrario a nuestros intereses para que a uno no le cueste nada hundirse en un pozo sin fondo; pero mientras llega ese momento, si es que llega, quiero seguir disfrutando de lo que estoy sintiendo y hoy por hoy no deseo otra cosa que seguir siendo el que soy o el que me considero que soy, un tipo sencillo y de lo más simple que después de haberse dado a sí mismo muchas vueltas y de haberse puesto del revés muchas veces sólo quiere seguir siendo el que es, ni más ni menos.
martes 3 de noviembre de 2009
Entreno de esta tarde: treinta y cinco minutos de calentamiento, diez series de cuatrocientos metros y quince minutos finales que me han servido para relajar los músculos y darme cuenta de que todavía no estoy muerto...bien...bien...bien...la cosa promete, la cabeza se mantiene despierta, el cuerpo aguanta el esfuerzo, las manos obedecen, sin rechistar, las órdenes de mi cerebro, mi corazón está contento, el espíritu estabilizado, la vida la que uno quiere que sea y la comunidad globera siempre en su sitio, no se puede pedir más, no hay que ser ambicioso, no hay que romper las barreras de la modestia, no hay que buscar nada fuera de uno mismo, más allá de las cosas sencillas no hay nada, sólo aburrimiento y caos.
lunes 2 de noviembre de 2009
Después de un fin de semana en el que me ha sido del todo imposible hacer un solo kilómetro, ésta tarde, a las seis y media, después de trabajar, nervioso y excitado, tal vez bajo los efectos del síndrome de abstinencia, con ganas y deseoso de sentirme bien, he salido a correr por el paseo marítimo y ya desde los primeros minutos, sin ser muy conciente de ello, he impuesto a mis piernas un ritmo más que aceptable, he aumentado la velocidad cuando me encontraba con alguna que otra cuesta, he sid0 regular y constante durante muchos kilómetros, me he sentido de puta madre haciendo pequeños cambios de ritmo, me he reído en varias ocasiones sin saber muy bien por qué, he pensado en muchas cosas al mismo tiempo, mi cabeza parecía que iba a estallar de alegría, mi estado de ánimo alcanzaba los niveles más altos y hacía que me sintiera por encima de todas las cosas, he sido feliz de la manera más sencilla, haciendo lo que realmente me gusta, lo que realmente necesito y cuando he llegado a la puerta de mi casa y he parado el cronómetro en una hora y treinta y cuatro minutos y he terminado de estirar y me he duchado y he cenado y me he bebido una malta con leche, entonces, sólo entonces, relajado, orgulloso y satisfecho he dado las gracias a la naturaleza, a la vida y a dios por haberme dado la posibilidad de poder correr.
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