El antídoto número dos, salir a correr, está surtiendo el efecto deseado y los catorce kilómetros de esta mañana, con cuestas incluídas, y los diez de carrera continua de esta tarde, han conseguido que mi estado de ánimo remonte el vuelo y se haya estabilizado en los niveles a los que me tiene acostumbrado, bien.
El de la foto que aparece en el inicio de cada entrada, expreso deseo de mi señor, es el gran visir Tintoré "Le fou", amo de un país poderoso y corredor popular; el que no se ve soy yo, Manuel Tintoré Maluquer, anteriormente conocido como Manuel Binoy, escriba fariseo de origen humilde que ha sido contratado para narrar sus correrías por este mundo; a su servicio de por vida.
martes 29 de junio de 2010
lunes 28 de junio de 2010
Lunes, 28 de Junio.
Un día más manteniendo a raya y a distancia a los fantasmas del desánimo e intentando por todos los medios a mi alcance que mi estado de ánimo no descienda hasta el siguiente peldaño porque si esto sucediera las consecuencias podrían llegar a ser catastróficas; me conozco bastante bien y la experiencia me dice que si yo no estoy bien y a pleno rendimiento mi cuerpo y mis piernas serían las primeras en sufrir las consecuencias y lo más seguro es que se negaran a seguir moviéndose a pesar de todos mis esfuerzos por intentar convencerlas de todo lo contrario; todas las veces que por una razón u otra me he visto en una situación semejante he echado mano a dos antídotos que hasta la fecha nunca me han fallado y siempre me han ayudado a salir del bache:dejar de pensar, vaciar la mente de pensamientos negativos y salir a correr como si nada sucediera en mi interior y como si todo fuera de color de rosa aún sabiendo que no lo es; hoy así lo he hecho y esta tarde, a las siete y media, he salido a correr y los catorce kilómetros de carrera continua que me han salido han cumplido su función y me han salvado el día.
domingo 27 de junio de 2010
Domingo, 27 de Junio.
Objetivo conseguido; con los treinta y dos kilómetros que he hecho hoy, repartidos en dos sesiones, dieciséis por la mañana y dieciséis por la tarde, sigo manteniendo estabilizado el promedio de kilómetros semanales que me he propuesto conseguir hasta que me canse o hasta que me aburra o hasta que mi cuerpo, harto ya de mí, diga basta, hasta aquí hemos llegado y me mande a freir espárragos para siempre, cosa que espero y deseo que tarde mucho tiempo en suceder; las sensaciones siguen siendo muy buenas y el cansancio muscular apenas perceptible; en cuanto a la salud de mi estado de ánimo, lo digo para dejar constancia de ello, no para despertar ríos de lágrimas ni suicidios colectivos, ligeramente amenazada por ciertas dudas causadas por no encontrar respuestas válidas a preguntas que a pesar de mis esfuerzos no dejan de asaltarme una y otra vez, como por ejemplo qué sentido tiene seguir escribiendo en este blog o si estaré haciendo lo correcto en mi papel de padre, dudas de ese estilo que tal como llegan se van y aquí no ha pasado nada, la vida; termino esta semana con un total de 126 kilómetros y animado y con fuerzas para seguir en esa línea, ya veremos.
sábado 26 de junio de 2010
Sábado, 26 de Junio.
Tal como dejé escrito en la entrada de ayer, y con la intención de llevar a cabo lo que me propuse, ésta mañana me he despertado a las seis y media y a las siete en punto y después de haberme bebido un café con leche he salido de casa ataviado con mi vestimenta habitual, mallas cortas azul marino, camiseta negra de tirantes, gorra en la cabeza, auriculares en las orejas, Nike Pegasus en los pies y marcando desde el principio un ritmo con el que me sentía bastante cómodo he empezado a correr controlando en todo momento las ganas de ir más rápido y poniendo freno a mis piernas para ir dosificando el esfuerzo y así ha sido cómo poco a poco, minuto a minuto y zancada a zancada he cubierto la distancia de treinta kilómetros en dos horas y cuarenta minutos y la verdad es que he terminado muy contento y satisfecho con la respuesta que ha dado mi cuerpo y mi cabeza y una vez más convencido de que no hay nada en este mundo, absolutamente nada, que no podamos hacer cuando permitimos que sea la voluntad la que nos gobierne y tome las riendas de nuestros deseos; en otro orden de cosas decir que los primeros ocho kilómetros han sido de subida constante, los del medio a velocidad de crucero y los ocho últimos a un ritmo más vivo y alegre; el recorrido, que mañana quiero repetir pero al revés, ha sido Barcelona-Esplugas-Barcelona siempre por la sierra de Collserola y la carretera de las Aigues y en su mayor parte por camino de tierra, que siempre es de agradecer.
viernes 25 de junio de 2010
Viernes, 25 de Junio.
Por el lado A contento porque por fin he podido solucionar el problema que me impedía entrar en vuestros blogs y violar y mancillar vuestra intimidad con mis ojos y con mi capacidad lectora; por el lado B no tan contento y algo mosca porque debido a la falta de tiempo y a compromisos ineludibles hoy es el segundo día de esta semana que no he podido salir a correr y reconozco que en mi caso concreto éste hecho se puede considerar como una auténtica y verdadera putada; así que entre mañana sábado y el domingo tengo intención de seguir manteniento el promedio de kilómetros semanales a los que me propongo estar abonado y si nada lo impide entre los dos días me gustaría sumar sesenta kilómetros, treinta el sábado y treinta el domingo; lo escribo y lo digo porque es una manera de comprometerme y obligarme a llevarlo a buen puerto; ya veremos.
jueves 24 de junio de 2010
Jueves, 24 de Junio.
Todavía con restos de pólvora en la memoria más reciente y con el ruído de los petardos aún sonándome en los oídos ésta mañana me he despertado a las siete menos cuarto y antes de que el calor empezara a ser insoportable ya estaba de nuevo en casa después de haber completado un total de veintiséis kilómetros que después del obligado descanso de ayer me han sentado de maravilla y me han dejado el cuerpo como nuevo y preparado para el entreno de mañana. Posdata: No sé lo que sucede, pero Windows Internet Explorer no me permite entrar en ninguno de vuestros blogs, con lo cual me es del todo imposible leer vuestras entradas; debido a mi superlativa ignorancia sobre este tema pido ayuda a la espera de poder solucionarlo lo antes posible; a mi blog y a vuestros comentarios sí que puedo acceder, pero en cuanto intento entrar en los vuestros se me bloquea el sistema y de ahí no salgo, ya veremos.
martes 22 de junio de 2010
Martes, 22 de Junio.
Bien, bien y bien; parafraseando a Don Ramón María del Valle-Inclán podría decirse que el entreno de esta tarde ha sido como un duelo a capa y a espada entre las ganas de correr y la voluntad y el deseo de exprimirme al máximo y de ponerme a prueba; he salido de casa a las cinco y media, diez minutos después de haber llegado de trabajar, me he vestido como mandan los cánones del buen corredor de fondo, mallas cortas, camiseta de tirantes, gorra en la cabeza, auriculares en las orejas, Nike Pegasus en los pies y de esta guisa me he ido trotando hasta la carretera de las Aigues a modo de calentamiento durante veinte minutos y una vez allí y después de haber apretado los dientes y de haberme puesto en situación he empezado la fiesta particular que me he organizado a mí mismo y al final me han salido un total de veintidós kilómetros entre los cuales he intercalado siete cambios de ritmo de cinco minutos y tres de diez y la verdad es que ha sido como una verbena anticipada de San Juan porque he terminado tirando cohetes, abrazándome muy fuerte, besándome como un descosido, felicitándome por las buenas sensaciones obtenidas y una vez más dando las gracias a no sé quién por permitirme disfrutar y pasármelo en grande haciendo una cosa tan sencilla y en apariencia tan banal como es el hecho de correr.
lunes 21 de junio de 2010
domingo 20 de junio de 2010
Domingo, 20 de Junio.
Con los veintitrés kilómetros que he corrido esta mañana por la sierra de Collserola y sintiéndome muy bien y a gusto con la velocidad de crucero que he mantenido durante todo el trayecto, ésta semana la termino con 123 y ante la avalancha de cambios de imagen que están sufriendo muchos de los blogs amigos que pululan por este espacio virtual me ha asaltado la tentación de seguir su ejemplo y después de habérmelo planteado seriamente creo que no lo voy a hacer, no por ninguna razón en especial, sino simplemente porque me encuentro en una época de la vida en la que los cambios, por mínimos que sean, me asustan y temo que puedan romper la buena racha de la que estoy disfrutando últimamente y sin cerrar la puerta del todo a futuras novedades hoy por hoy y hasta nueva orden me hago el firme propósito de seguir llamándome Manuel Binoy y de seguir depilándome las piernas y de seguir madrugando para salir a correr y de seguir pensando que la voluntad mueve montañas y de seguir afeitándome la cabeza cada dos día y de seguir enamorado de Airemi y de seguir acumulando cuantos más kilómetros mejor y de seguir creyendo que la vida es muy justa y que al final todos tendremos lo que nos hemos merecido y de seguir creyendo en el ser humano por encima de teorías y de sistemas filóficos y políticos y de seguir intentando ser un buen padre y un buen amigo y de seguir aborreciendo el engaño y la traición y de seguir cuidando y mimando mi conciencia y de seguir leyendo todas las máximas entradas posibles y de seguir contestándolas a la mínima ocasión que pueda y de seguir vistiéndome de la manera más cómoda e informal y de seguir durmiendo mis cinco horas diarias y de seguir con mi manía de no hablar mal de nadie y de justificarlo absolutamente todo y de seguir valorando más los silencios y los momentos de soledad y de seguir apostando por el sentido del humor inteligente y por la simplicidad de las cosas y de seguir admirando a las personas que hacen del esfuerzo y de la constancia su bandera y de seguir aplaudiendo a las pocas personas que no molestan y viven y dejan vivir a los demás con entera libertad y de seguir al margen de los telediarios y de las noticias de la prensa y de las tertulias radiofónicas y de seguir escéptico e incrédulo ante todo lo que nos cuentan referente a este mundo y de seguir pensando que la muerte no es más que otra forma de vida y de seguir soñando que algún día conseguiré desprenderme de todos los deseos y de seguir levantándome de la cama primero con la pierna izquierda y después con la derecha y de seguir pensando que si ahora mismo no doy la orden a mis dedos para que se estén quietos y dejen de teclear ésta entrada puede hacerse excesivamente larga y la verdad es que no es cuestión de dar la paliza al personal; así que sintiéndolo mucho me despido de todos vosotros y os deseo que disfrutéis de lo que queda de este domingo.
sábado 19 de junio de 2010
Sábado, 19 de Junio.
Después de un disputadísimo mano a mano entre el sí salgo y el no salgo, al final, en un alarde de ingenio y destreza propio de figurar, como modelo a seguir, en los mejores tratados de estrategia, el sí salgo se ha llevado el gato al agua y ha dejado al no salgo con un palmo de narices y en pocas décimas de segundo lo ha colocado en su verdadero sitio y le ha demostrado su poco y escaso poder de convicción; han sido once kilómetros de carrera continua que han funcionado como un pequeño aperitivo para la salida de mañana domingo.
viernes 18 de junio de 2010
Viernes, 18 de Junio.
Antes que nada vaya por delante el entreno de hoy: quince kilómetros de carrera continua; cada día estoy más convencido que esto de correr es cojonudo.
jueves 17 de junio de 2010
Jueves, 17 de Junio.
Por real decreto de "la tentación", siempre con mi beneplácito, todo hay que decirlo, hoy tocaban series de quinientos metros y como buenos cumplidores que somos de los objetivos que nos autoimponemos, a las cinco y media de ésta tarde nos hemos dirigido a la carretera de las Aigues, hemos trotado durante veinte minutos con el fin de ir calentando motores y músculos y una vez puestos los cronómetros a cero y con la cabeza despejada y el cuerpo a punto de caramelo hemos empezado las series; en total han sido diez, desde el kilómetro dos hasta el kilómetro dos y medio y en mi caso las he ido clavando todas en un minuto y cincuenta y ocho segundos, lo cual me ha dejado un buen sabor de boca y la sensación de haber hecho un trabajo de calidad bastante aceptable; añadiendo los quince minutos finales de rodaje regenerativo sumo diez kilómetros más y me despido de este día con ganas de seguir corriendo, que no es poco teniendo en cuenta lo bien que se está sentado en el sofá de casa sin hacer nada o simplemente dejando pasar el tiempo; esto último es una coletilla para terminar finamente la entrada, no un objetivo a conseguir, que quede claro. (Postdata: tenía intención de contestar las últimas entradas llegadas a este blog, pero la verdad es que el sueño me está ganando a los puntos y creo que en el próximo asalto me dejará kao, lo siento; me gusta e intento por todos los medios posibles contestarlas todas, pero a veces somos más humanos y más débiles de lo que nos imaginamos.)
miércoles 16 de junio de 2010
Miércoles, 16 de Junio.
Reconozco que los doce kilómetros que he hecho esta mañana han sido los peores que he corrido en mucho tiempo, me he sentido cansado nada más empezar, en ningún momento me he encontrado cómodo ni con el ritmo ni con la respiración que llevaba; era como si en cada zancada que daba tuviera que esforzarme el doble para avanzar unos pocos metros y la sensación era de pesadez y de pocas ganas, como si fuera otro el que estuviera corriendo en mi lugar o como si fuera yo mismo pero con otra cabeza y otra mentalidad y cuando a la altura de la cruz de Pedralbes he tenido la tentación de pararme y seguir caminando, entonces he notado cómo el instinto de supervivencia ha venido en mi ayuda, se ha adueñado de mi voluntad, ha tomado las riendas del asunto, no ha permitido que tuviera ni un segundo de debilidad y materialmente me ha arrancado los huevos con un gesto rápido y efectivo, los ha dejado en el suelo delante de mí, les ha conferido la capacidad de moverse por sí mismos, les ha dotado de piernas y brazos, les ha dado la orden de que empezaran a correr todo lo que pudieran y al mismo tiempo le he oído decir que si quería recuperarlos ya podía espabilarme y dejarme de tonterías y no pararme y seguir corriendo detrás de ellos si no quería perderlos para siempre y así ha sido cómo después de cincuenta y nueve minutos, momentos antes de llegar a la puerta de mi casa, he recuperado mis atributos, me los he colocado de nuevo y una vez restaurada la autoestima y la satisfacción por haber sabido superar un mal momento ducha de agua caliente, café con leche y a trabajar; por la tarde llamada teléfonica de "la tentación" y aunque todavía con las piernas algo cansadas, pero con lo de abajo definitivamente en su sitio, diez kilómetros de rodaje tranquilo y suave. Aleluya.
martes 15 de junio de 2010
Martes, 15 de Junio.
Después de remover y agitar y zarandear y voltear y buscar en el diccionario de la real academia de la lengua española una palabra que pudiera expresar con la mayor exactitud posible las sensaciones que he tenido al finalizar el entreno de hoy, me quedo con el vocablo "contento", adjetivo, persona, animal, que está alegre, feliz y satisfecho por algún motivo, sentimiento de bienestar o de placer que se tiene cuando se ha conseguido un deseo o se ha cubierto una necesidad; me explico; cuando me dejé convencer por "la tentación" para tomar parte en la maratón de Zaragoza, en mis planes no entraba para nada hacer un trabajo específico de series; tenía intención de seguir haciendo lo que vengo haciendo desde los últimos meses, es decir, salir a correr seis días a la semana y casi cada día que salgo hacer cambios de ritmo de uno a diez minutos dependiendo de las ganas y de lo que me me vaya pidiendo el cuerpo en cada momento; pero ante la insistencia de Xavier (la imagen de su persona arrrodillada ante mí rogándome y pidiéndome que por lo que más quiero en el mundo no le dejara solo e hiciera con él el trabajo de calidad que él sí quería hacer) no tuve más remedio que claudicar y decirle que sí, que bueno, que vale, que contara conmigo, pero que fuera él quien marcara las pautas a seguir y esta tarde ha sido el primer día de series propiamente dichas; después de veinte minutos de calentamiento hemos hecho seis series de mil metros y así es como me han salido a mí: 4,10-4,5-4,7-4,5-4,6-4,5; a él de la siguiente manera; 5,20-5,19-5,22-5,25-5,20-5,23; después veinte minutos más de rodaje suave y para casa con doce kilómetros más en el bolsillo y como he dicho antes contento por haber descubierto que a pesar de tantos kilómetros acumulados en las piernas no he perdido esa punta de velocidad que supongo servirá para algo.
lunes 14 de junio de 2010
Lunes, 14 de Junio.
El que arriba suscribe con letras blancas sobre un fondo azul marino, en pleno uso de sus facultades mentales, de esto último no estamos muy seguros, declara ante notario que habiéndose despertado de un humor excelente y sintiéndose pletórico de fuerzas, ésta mañana, a las cinco cuarenta y cinco, ha salido a correr en solitario y después de una hora y dieciséis minutos de tiempo ha completado un total de quince kilómetros; horas más tarde, el mencionado sujeto sigue declarando, ante la misma figura notarial, que por la tarde, una vez acabada su jornada laboral, y después de haber recibido la consabida llamada de Xavier "la tentación", se ha vuelto a vestir de corto y ésta vez ya en compañía y a un ritmo bastante inferior al de la mañana ha completado otros quince kilómetros de carrera continua por la carretera de las Aigues bajo un cielo cubierto de nubes negras y amenazantes de lluvia; y en su tercera y última declaración el susodicho deja constancia de los hechos y libre de cualquier coacción por parte de la autoridad competente firma y da permiso para que a la primera ocasión que se presente sea recluído en un centro especializado y se le realicen todas las pruebas pertinentes encaminadas a valorar de una vez y para siempre el estado real de su salud mental, lo que queda firmado y rubricado por la mano del ilustre notario ante el cual ha sido escrito, leído y aprobado el documento en curso.
domingo 13 de junio de 2010
Domingo, 13 de Junio.
Ya superado y olvidado el pequeño contratiempo del viernes, hoy me he despertado a las seis menos cuarto con la cabeza en su sitio y el corazón a pleno rendimiento, cosa que siempre es de agradecer, y con muchas ganas de hacer muchos kilómetros y de pasármelo en grande y disfrutar haciendo una de las cosas que más me gustan en esta vida, correr; así que ni corto ni perezoso, una vez vestido para la ocasión y con buenas prespectivas, a las seis y media he empezado a adelantar una pierna después de la otra y a las siete y media, tal como habíamos quedado, me he encontrado con Forest (run run run run)) en la carretera de las Aigues y después de un caluroso saludo y de la lógica alegría por habernos conocido personalmente hemos hecho juntos unos cuantos kilómetros a un ritmo bastante animado (está fuerte y ha sido un verdadero placer correr a su lado) y a las ocho y media nos hemos encontrado, también como estaba previsto, con Xavier "la tentación", he susituído a uno por el otro, me he despedido de Forest con la intención de volver a coincidir con él otro domingo y a partir de ese momento he seguido corriendo y corriendo hasta que al final he completado un total de treinta y seis klilómetros que la verdad sea dicha me han sentado de maravilla y ahora mismo, mientras estoy escribiendo estas líneas, me encuentro de puta madre, no sólo porque la salida de hoy me ha dejado muy buenas sensaciones en el cuerpo y en el alma, sino porque un día más sigo teniendo la suerte de estar vivo y de poder sentir lo que siento, mi conciencia sigue relajada y tranquila y a gusto con ella misma y a pesar de los reveses con los que a veces la vida intenta jodernos y desequilibrar nuestro buen estado de ánimo sigo conservando la ilusión necesaria como para seguir creyendo que en las cosas más pequeñas y en los detalles más insignificantes se encierra lo que es verdaderamente importante; paso de las grandes palabras y de los actos grandilocuentes; me quedo con el grano de arena, con el más minúsculo y con saber que estáis ahí, cada uno de nosotros haciendo realidad lo que nos dicta el corazón y lo que vamos soñando día tras día; gracias de nuevo; por cierto, se me olvidaba, es para mi cuenta personal, ésta semana han sido 124 kilómetros y muchos buenos momentos.
viernes 11 de junio de 2010
Viernes, 11 de Junio.
En parte debido a la falta de tiempo y en parte por no haber sabido superar a tiempo un ligero decaimiento de mi estado de ánimo, hoy, contrariamente a lo que tenía previsto, sólo he podido completar un rodaje de quince kilómetros; ha sido esta mañana, antes de ir a trabajar, y tal como se ha desarrollado el resto del día me voy a dormir medianamente contento, no satisfecho del todo, con un mal sabor de boca por haberme dejado vencer por el lado más negativo de mi yo, pero con la firme promesa de que de una manera o de otra expiaré mis culpas y pondré todos los medios a mi alcance para que la próxima vez que se me aparezcan los fantasmas del desánimo pueda deshacerme de ellos, sobreponerme a sus malas influencias y retirarme a mis aposentos con la tranquilidad de no haberme fallado.
jueves 10 de junio de 2010
Jueves, 10 de Junio.
El riesgo de sentarse a diario ante la pantalla del ordenador con la intención de escribir algo es que hay días en los que por muchas vueltas que le des a la cabeza no se te ocurre nada que decir y si algo se te ocurre inmediatamente piensas que es una solemne tontería que no vale la pena ser escrita, así que visto lo visto, pero siendo fiel a mi costumbre de estar al pie del cañón aunque no haya ninguna guerra a la vista, me limitaré a decir que esta mañana, a las cinco cuarenta y cinco, he salido a correr bajo la lluvia con muy buenas sensaciones en todo momento y encontrándome bien y hasta incluso cantando en voz alta he completado un total de dieciséis kilómetros en una hora y veinte minutos con sus respectivos cambios de ritmo que me han dejado empapado de agua hasta las orejas, pero satisfecho y reafirmado en lo que estoy haciendo; por la tarde, en compañía de "la tentación", Xavier por más señas, han sido diez kilómetros de carrera continua a un ritmo tranquilo y moderado y poniendo en práctica uno de los trucos que empleaba Ernest Hemingway para no perder el hilo de la constante inspiración que le caracterizaba, hoy me iré a dormir sabiendo lo que haré mañana: dieciséis kilómetros antes de ir a trabajar y por la tarde y en compañía de Xavier unos doce o trece entre los que intercalaremos alguna que otra serie de quinientos metros, metidos ya de lleno en el plan específico de cara a la maratón de Zaragoza y siempre y cuando mis oídos no se hagan los sordos cuando suene el despertador a las cinco.
miércoles 9 de junio de 2010
Miércoles, 9 de Junio.
Esta mañana me he despertado a las cinco con la idea de salir a correr y a las cinco y diez he decidido que estaba cansado y que no saldría; a las cinco y veinte he cambiado de opinión y he empezado a ponerme la camiseta de tirantes; a las cinco y media , ya con las mallas cortas puestas, he escuchado a la voz de mi otro yo diciéndome que debía ser prudente y quedarme; a las seis menos veinte he pensado que si no salía me arrepentiría más tarde; a las seis menos diez mi decisión ha sido irrevocable: no salgo, y a las seis en punto, harto de tanta indecisión, viendo que el tiempo se me echaba encima, me he dejado de mariconadas, me he puesto finalmente las Nike Pegasus en los pies, me las he atado, he cogido las llaves de casa, las he puesto en el bolsillo de atrás de las mallas, me he colocado convenientemente el Creative Muvo V200, los auriculares en las orejas, he abierto la puerta de casa, he bajado las escaleras ya con la música a todo volumen, he salido a la calle y antes de que una última indecisión se adueñara de mi voluntad, con dos cojones y un mucho de sueño, pero convencido de que estaba haciendo lo correcto, he empezado a correr Príncipe Asturias abajo, Vía Augusta, Diagonal, Parque de Cervantes, Avenida de Esplugas, Pedralbes, Paseo de la Bonanova, Paseo de San Gervasi, Avenida de la República Argentina y al final han sido doce kilómetros en cincuenta y ocho minutos y aunque cansado y con las piernas todavía no recuperadas del entreno de ayer he terminado supercontento y motivado y feliz no tanto por el número de kilómetros que he hecho, sino por haber sido capaz de hacer callar a esas voces lastimeras y cobardes y ruines y de mala sangre que de tanto en tanto se creen que son algo e intentan convencernos de lo inútil de nuestro esfuerzo y por todos los medios a su alcance pretenden hacernos creer que lo más inteligente y sensato es claudicar y rendirnos e hincar la rodilla ante el desánimo y la pereza y la desidia; no saben ellas que conmigo han encontrado un hueso duro de roer; que se jodan, he pensado; que se vayan a buscar otra víctima a otra parte; conmigo están perdiendo el tiempo, no tienen nada que rascar, soy gato viejo y no tengo ningún problema para hacerme el duro y el valiente delante de ellas; cualquier cosa con tal de demostrarles que los runners estamos hechos de una pasta especial, somos algo más que personas de carne y hueso y pocas cosas hay en la vida que nos puedan tumbar; eso sí, por la tarde, cuando Xavier "la tentación" me ha llamado por teléfono para preguntarme si quería salir a correr con él le he dicho que no, que los mensajes de mi cuerpo me aconsejaban que descansara y que mañana sería otro día y si no sucede nada fuera de lo normal lo será, ya que tengo pensado hacer quince kilómetros por la mañana antes de ir a trabajar y unos doce o trece con "la tentación" por la tarde, después de trabajar; pero todo eso será mañana; hoy toca seguir viviendo y seguir creyendo en nosotros mismos, que en definitiva y en el fondo es lo único que tenemos y merece la pena que lo conservemos cueste lo que cueste.
martes 8 de junio de 2010
Martes, 8 de Junio.
Buen entreno el de esta tarde, con muchas ganas de correr antes de salir y con muy buenas sensaciones al terminar; han sido veintidós kilómetros; los once primeros los he hecho en solitario por la sierra de Collserola, encontrándome con un jabalí ernorme que ha pasado totalmente de mí y me ha ignorado como si mi presencia no le importara en absoluto; aún así, soy cobarde y prudente, he dado la vuelta y he seguido por otro camino; a la hora prevista Xavier se ha enganchado a mi carrera continua y después de unos minutos de rodaje tranquilo y animada charla hemos hecho seis series de mil metros, unos minutos más de enfriamiento y después de los estiramientos de rigor para casa, ducha, cena e intención de leer y comentar vuestras entradas, pero la verdad es que se me ha hecho tarde y el sueño me vence; mañana por la mañana tengo pensado salir a entrenar a primera hora y debo dormir un poco.
lunes 7 de junio de 2010
domingo 6 de junio de 2010
Domingo, 6 de Junio.
Autoreflexión; bien, esta mañana han sido dieciséis kilómetros de carrera continua con cambios de rimo de uno y tres minutos y cuando he llegado a casa y he hecho el recuento de los kilómetros que he corrido esta semana y ante mis ojos ha aparecido la suma total de ellos, 138, la primera reacción que he tenido ha sido de asombro, de cierto temor controlado y los primeros pensamientos que me han venido a la cabeza han sido esto no puede seguir así, tengo que aprender a controlarme, tal vez me estaré pasando de rosca y forzando demasiado la máquina aunque por extraño que pueda parecer no siento ningún síntoma de cansancio muscular ni de estar al borde de ningún límite; todo lo contrario; creo que todavía me quedan muchas ganas de seguir disfrutando y motivación más que suficiente como para seguir en esa línea y en un tímido intento de analizar muy por encima la buena asimilación con la que mi cuerpo está respondiendo, la verdad es que no tengo elementos de juicio a mi alcance como para sacar ninguna conclusión, cosa que por otra parte tampoco me preocupa demasiado; me limito a hacer los rodajes a un ritmo de entre 5´ y 5´10´´ el kilómetro; los cambios de ritmo, que los hago prácticamente a diario, algo más lentos que cuando uno hace series y me gusta incluir un par de cuestas largas cada día que salgo; a grandes rasgos esa es mi manera de tomarme los entrenos; no hay nada más; eso sí, a diferencia de otros años me doy cuenta de que cuantos más kilómetros hago mejor me encuentro y mejores sensaciones voy teniendo; es como sin pretenderlo en ningún momento me estuviera poniendo a prueba para saber hasta dónde puedo llegar; aparte de las supuestas buenas condiciones físicas que uno debe tener para poder correr a diario, cada día que pasa estoy más convencido de que lo que nos empuja a seguir entrenando, más allá de conseguir mejores tiempos y batir marcas personales, está en la cabeza de cada uno y en la relación que cada uno de nosotros establezcamos con el hecho de correr; creo que no es lo mismo salir a entrenar obsesionados con hacer unas series de puta madre que salir a hacer el mismo entrenamiento pensando en lo bien que nos sentiremos después aunque las series no nos hayan salido tan de puta madre; de la misma manera creo que tampoco es lo mismo hacer una tirada larga y tener que acabarla cueste lo que cueste que salir a hacer una tirada larga con la libertad de poder abandonarla en cuanto nos aburra seguir corriendo; no lo sé, me estoy enrollando demasiado y en el fondo lo único que cuenta es que cada uno haga lo que crea conveniente; pido disculpas por la parrafada, pero lo escrito escrito está y fiel a mi costumbre no lo borro y lo muestro.
sábado 5 de junio de 2010
Sábado, 5 de Junio.
Son las nueve y media de la noche y por muchas razones que serían largas de explicar es la hora perfecta para sentarme ante la pantalla del ordenador y escribir que esta mañana a las ocho y media en punto y tras cita previa me he encontrado con Xavier "la tentación" y uno al lado del otro hemos hecho un total de dieciséis kilómetros de carrera continua a un ritmo bastante moderado ya que los dos nos sentíamos algo pesados de piernas y entre una conversación y otra hemos ido perfilando la idea de participar en la próxima maratón de Zaragoza; a él le hace mucha ilusión y a día de hoy tiene los ánimos y la confianza necesaria como para empezar a entrenar un poco más en serio; es la primera vez que va a correr más de veinte kilómetros seguidos y ante sus dudas y preguntas no me canso de decirle que se olvide de ritmos y de velocidades y se preocupe única y exclusivamente de correr y de disfrutar corriendo; lo demás, le digo, irá viniendo por inercia y como consecuencia del entreno específico y de la constancia; ante su lógica curiosidad por saber en cuánto tiempo podrá cubrir la distancia, sólo se me ocurre decirle que su máxima preocupación tiene que ser terminarla con las mejores sensaciones posibles y con la motivación suficiente para afrontar la siguiente y la siguiente hasta que llegue un día en que por sus venas, en lugar de sangre roja, circule maratonina pura y entonces sí, le digo, entonces uno ya puede empezar a pensar en marcas y en tiempos; es como la vida: no por mucho forzar los acontecimientos se desarrollarán antes del tiempo que tienen estipulado; todo tiene su momento y si conseguimos hacer las cosas cuando realmente hay que hacerlas, entonces tenemos el noventa por ciento del éxito asegurado; el diez por ciento restante ya no depende de nosotros; por suerte o por desgracia no somos más que personas de carne y hueso y con muchas deficiencias como para poder controlarlo todo.
viernes 4 de junio de 2010
Viernes,4 de Junio.
Cansado, ligeramente cansado después del rodaje de hoy; he salido de casa a las cuatro de la tarde, me he acercado hasta la carretera de las Aigues y una vez allí, bajo un sol aplastante, me he colocado convenientemente los auriculares en la oreja, me he puesto la gorra en la cabeza y venciendo a golpe de fuerza de voluntad las pocas ganas que tenía de correr he empezado a adelantar un pie y después el otro y poco a poco y a medida que mi cuerpo se iba entonando me he ido animando y aumentando el ritmo y la cadencia y al final me han salido un total de veinticinco kilómetros que después de todo lo que he llegado a sudar me han dejado contento, satisfecho y con la conciencia tranquila y a punto para volver a repetir mañana.
jueves 3 de junio de 2010
Jueves, 3 de Junio.
Como solución para evitar lo que me sucedió ayer por la mañana, ésta noche he dormido con un despertador en cada oreja, enganchados con cinta aislante, y la verdad es que el remedio ha surtido su efecto deseado porque a las seis menos cuarto ya estaba en pie, más despierto y alegre que nunca, y a las seis y cuarto ya estaba corriendo, bajando por la Avenida Príncipe de Asturias con la idea de hacer un rodaje de veinte kilómetros y después de una hora y cuarenta y cinco minutos de tiempo ése ha sido el número de kilómetros que he contabilizado y en el que ha habido de todo, desde cambios de ritmo de un minuto recuperando otro, pasando por cuestas no muy empinadas pero de unos mil metros aproximadamente e incluso una caída tonta que aparte de rasguños en la rodilla y en los codos no me ha reportado mayor gravedad ya que a esas horas el tráfico rodado es casi inexistente por la zona por donde suelo correr; otro gallo hubiera cantado y otra suerte muy diferente hubiera sufrido mi integridad física si hubiera salido a correr sólo una hora y media más tarde; tal vez hubiera terminado mi aventura en esta vida mucho antes de lo que yo deseo (creo que todavía me quedan muchas cosas por hacer) y mi cuerpo hubiera quedado sepultado bajo los neumáticos de un automóvil o enganchado materialmente en la parte frontal de algún autobús; la suerte me sigue acompañando y parece ser que mi día y mi hora, aunque ya deben estar programados, todavía no han recibido el visto bueno y no han sido ratificados por el que se encargue de transmitir esa clase de órdenes; el destino es demasiado cobarde y muy suyo, muy conservador y con un alto poder de manipulación; él sabe cosas de nosotros, cosas muy importantes, que nosotros ignoramos totalmente y ahí radica el hecho de que estemos en sus manos nos guste o no nos guste, a merced de sus caprichos e irremediablemente supeditados a sus inesperados cambios de humor; vendidos, estamos vendidos y nunca mejor dicho que nuestra vida pende de un hilo, tan frágil que en cualquier momento y por cualquier circunstancia inherente a nuestra voluntad se puede romper y dejarnos más secos que la rama de un árbol quemado por el fuego y más tiesos que un tendón inflitrado un millón de veces; la salida de la tarde ha consistido en un rodaje tranquilo de nueve kilómetros por la carretera de las Aigues.
miércoles 2 de junio de 2010
Miércoles, 2 de Junio.
Mierda, me he dormido y no he podido hacer las dos horas de rodaje que tenía previstas para esta mañana a primera hora; espero que mi estado de ánimo no se resienta demasiado; si tengo tiempo saldré esta tarde a última hora cuando llegue de Sant Pol y si no puede ser tampoco pasará nada y no supondrá ningún revés importante para seguir manteniendo el correcto equilibrio de mi vida; a las malas me consolaré diciéndome a mí mismo que el descanso también es beneficioso y también forma parte del entreno aunque conociéndome como me conozco pocas cosas hay que puedan consolarme cuando se trata de saltarse una salida sea por el motivo que sea; seis y media de la tarde; mierda de nuevo, he llegado de la playa materialmente aplatanado a causa de una larga e intensa jornada bajo el sol y la verdad es que ahora mismo no tengo fuerzas ni para seguir escribiendo; de todas maneras, y como muy bien dice el refrán, no hay mal que por bien no venga ya que el hecho de haber pasado todo el día en compañía de Airemi supera con creces todos los entrenos que pueda hacer desde hoy hasta el día de mi adiós definitivo de este mundo; en otro orden de cosas me gustaría que entre todos los amigos blogueros hiciéramos un pensamiento conjunto y a través de él hiciéramos llegar un poco de energía positiva a compañeros como Sergio Suárez, More, José Martín y un Fondista de Doney (perdón si me dejo alguno) que por uno u otro motivo tal vez necesiten de nuestro empuje.
martes 1 de junio de 2010
Martes, 1 de Junio.
Veinte kilómetros de rodaje por la sierra de Collserola, los once primeros en solitario; luego se me ha juntado Xavier y de mutuo acuerdo hemos hecho veinte minutos de calentamiento, cambios de ritmo de un minuto y quince minutos más de enfriamiento; son las diez y media de la noche; mañana a primera hora tengo planeado dos horas de carrera continua y el resto del día lo pasaré en Sant Pol de Mar con Airemi.
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