Hoy todos los astros del universo, los conocidos y los que todavía están por descubrir, parace ser que se han puesto de acuerdo y se han conjurado en mi contra, se han alineado en perfecta formación de combate y todos juntos a la vez han hecho de las suyas para que me fuera del todo imposible salir a correr; no he podido hacerlo ni por la mañana ni por la tarde; ha sido un día de verdadero ajetreo, casi una lucha a muerte contra el tiempo y los compromisos por encontrar un momento de paz y aprovecharlo para rodar unos kilómetros; los más optimistas dirán que no hay mal que por bien no venga y que un descanso de tanto en tanto es necesario y hasta incluso beneficioso para el cuerpo y sus músculos; no voy a decir ni que no ni que sí; cada día que pasa tengo menos interés y menos criterios para dar mi opinión personal sobre cualquier tema y como en tantos otros asuntos de la vida últimamente me encuentro muy cómodo y muy a gusto dejándome llevar por lo que me dictan mis sensaciones y mis primeros impulsos, que aunque son los más primarios creo que tienen más peso específico, léase autenticidad, ya que no se ven sometidos ni a la dictadura del cerebro ni a la frialdad de la inteligencia; todo esto para decir que a mí el descanso me cansa más y me pone de muy mala leche, mi cuerpo no lo asimila como debiera, protesta a su manera con entumecimientos musculares que no padezco cuando corro y mi cabeza y mi mente se quedan muy vacías y muy tristes y con la sensación de haber perdido un día y unos cuantos kilómetros; menos mal que mañana por la mañana he quedado con Xavier para salir a primera hora y que el sábado y el domingo podré hartarme de correr y darle al descanso donde más le duele; hasta entonces que aproveche.
El de la foto que aparece en el inicio de cada entrada, expreso deseo de mi señor, es el gran visir Tintoré "Le fou", amo de un país poderoso y corredor popular; el que no se ve soy yo, Manuel Tintoré Maluquer, anteriormente conocido como Manuel Binoy, escriba fariseo de origen humilde que ha sido contratado para narrar sus correrías por este mundo; a su servicio de por vida.
jueves 29 de abril de 2010
miércoles 28 de abril de 2010
Miércoles, 28 de Abril.
Como no podía ser de otra manera, y con la inestimable ayuda de un despertador Genvi Quartz, ésta mañana he vuelto a saltar de la cama a las cinco y cuarto y aunque me ha costado lo mío abrir los ojos y ponerme en situación al final no he tenido más remedio que tirar de la fuerza de voluntad para vestirme de romano y bajo un cielo totalmente oscuro, con la ciudad entera para mí solo, he salido a correr para completar un total de quince kilómetros en una hora y diecisiete minutos; ha sido una experiencia casi religiosa; durante la primera media hora no me he encontrado con nadie, tenía la sensación de ser el único habitante del planeta y por unas décimas de segundo me ha gustado.
martes 27 de abril de 2010
Martes, 27 de Abril.
Por ausencia total de originalidad en el interior de mi cabeza y porque me siento muy cómodo y seguro anclado en la rutina, en la salida de esta mañana he repetido circuito y número de kilómetros: doce de carrera continua con variados cambios de ritmo y con muy buenas sensaciones en las piernas, en el corazón, en todos los recovecos de mi cuerpo y en cada poro abierto de mi piel; !joder!, cómo me gusta correr; parece mentira que una cosa tan tonta y tan primaria me reporte tantos beneficios y tantos momentos de satisfacción; a veces pienso que le damos demasiada importancia al hecho de correr y que lo mitificamos en exceso cuando en realidad no es nada del otro mundo; todos los animales lo hacen, es algo instintivo y reflejo, no conduce a nada práctico y con ello no aportamos nada útil al resto de la humanidad; llevo años haciéndolo y todavía hoy no puedo entender qué me empuja a salir cada día; tal vez esté buscando en el correr la piedra filosofal de mi existencia, la respuesta definitiva a todas mis preguntas, la certeza indiscutible a mis dudas, la ilusión de que corriendo llegaré a saber quién soy realmente...no lo sé; me faltan palabras.
lunes 26 de abril de 2010
Lunes, 26 de Abril.
Llevo casi dos horas leyendo vuestras entradas referentes a la Maratón Popular de Madrid y la verdad es que es impresionante el cúmulo de sensaciones que he recibido y que se me han quedado grabadas en la mente para siempre; es acojonante el gran espíritu de camaradería que se respira a través de vuestras palabras y de los comentarios que os habéis intercambiado; gracias a todos por haberme hecho pasar un rato tan humano y tan agradable; en cuanto a mí decir que esta mañana he salido a correr a la hora de costumbre, cinco cuarenta y cinco, y al final, una vez más acompañado de Xavier, hemos completado un total de doce kilómetros de carrera continua viendo amanecer a las seis y media; por la tarde he salido solo, me he acercado hasta el parque del Putxet, desnivel de ciento cincuenta metros, y después de haberle dado unas cuantas vueltas me han salido seis kilómetros que me han dejado eufórico y con la moral muy alta.
domingo 25 de abril de 2010
Domingo, 25 de Abril.
Por las leyes inapelables de la inercia y porque mi organismo ya debe estar más que acostumbrado a ello, ésta mañana, sin ayuda de ningún timbre sonándome al oído, me he despertado a las cinco y media y una hora después, vestido para la ocasión tal y como mandan los cánones del buen runner, ya estaba pateando las calles de Barcelona con mis Nike Pegasus deslizándose sobre el asfalto y en la cabeza la idea de hacer quince kilómetros en una hora y quince minutos y al final ése ha sido el número exacto de kilómetros que he corrido y el tiempo que he empleado para hacerlos; mayor exactitud imposible; termino la semana con un total de noventa kilómetros y noventa buenas sensaciones; la cosa promete, seguiré en esa línea, correr por correr, sin buscar nada, persiguiendo sólamente el sentirme bien.
sábado 24 de abril de 2010
Sábado, 24 de Abril.
Soy Manuel Tintore, más conocido como el segundo yo de Manuel Binoy, y si hoy decido utilizar su blog lo hago con la sana y noble intención de haceros saber que el próximo día 26 de Abril nuestro común amigo cumple cincuenta y tres años; conociéndolo como lo conozco sé positivamente que él nunca haría pública una cosa de este estilo; nunca le ha dado importancia a ese tipo de cosas; se quiere tanto, viaja tanto alrededor de su ombligo y está tan imbuído de sí mismo que ese punto de soberbia le hace pensar que está por encima de nosotros, lo convierte en un prepotente de tomo y lomo y a su manera rácana y ruín desprecia sistemáticamente nuestras costumbres más mundanas; pero a pesar de nuestras grandes e insalvables diferencias y del hecho de que nos llevamos como el perro y el gato quiero marcarme el detallazo de ser más humilde que él y por eso hago pública la noticia de su aniversario, para que lo felicitéis, cosa que odia, y para que entre todos le cantéis la canción de cumpleaños feliz, cosa que tampoco soporta; si me hacéis caso conseguiré que se moleste y que se cabree, dos objetivos que llevo persiguiendo desde que nací y que la verdad sea dicha me harían uno de los hombres más dichosos de la tierra; !confío en vosotros!
viernes 23 de abril de 2010
Viernes, 23 de Abril.
Con poco tiempo en las manos, ligeramente cansado y con un poco de sueño en los ojos me siento ante la pantalla del ordenador para dejar constancia de que la salida de esta mañana ha consistido en doce kilómetros de carrera continua a la hora de costumbre (cinco cuarenta y cinco) y por el circuito de costumbre (Príncipe Asturias-Diagonal-Parque de Cervantes-carretera Esplugas-Bonanova-Sant Gervasi-República Argentina)
jueves 22 de abril de 2010
Jueves, 22 de Abril.
Bien, no ha estado mal del todo; la verdad es que no puedo quejarme; no tengo ni un solo motivo para no estar contento y ser desagradecido; si lanzara la más mínima protesta sería uno de los actos más injustos y ridículos que pudiera cometer un ser humano; la vida que me ha tocado en suerte es la mejor que se puede tener; no ambiciono más ni deseo más de lo que tengo y de lo que siento; me conformo con permanecer como estoy ahora hasta el final de mis días; sólo dios, por llamarlo de una manera conocida, sea quien sea y responda al nombre que responda, sabe que lo que estoy escribiendo ahora es verdad y cuando imparta justicia lo hará con una equidad meridiana y sin equivocarse; todos pasaremos por delante de él y de todos hablará con un conocimiento que nos dejará sorprendidos y boquiabiertos; dejando de lado las voladuras mentales y poniendo los pies en el suelo y volviendo a la realidad que nos interesa diré que hace escasamente poco rato he llegado a casa con el estado de ánimo muy subido de tono y el optimismo y la sensación de plenitud en su máximo apogeo, porque después de una hora y veintitrés minutos de carrera continua he completado un total de dieciséis kilómetros y he podido correr un día más sintiéndome muy a gusto y en paz conmigo mismo y con el mundo que me rodea, y eso, al menos para mí, es importante y lo que más me acerca a ese estado de la mente que muchos se empeñan en llamar felicidad; sois grandes y aunque suene a peloteo gratuito sigo pensando que es bueno y cojonudo para el coco y para el espíritu que nos podamos leer mutuamente aunque estemos a muchos kilómetros de distancia y nos separen muchos metros de cielo; compartimos cosas que tal vez no sean nada si las comparamos con los grandes asuntos de la vida, pero el hecho de ponernos en contacto casi a diario nos une de una manera muy especial y nos compromete, nos acerca a la persona que está detrás del blogspot y ese ir leyéndonos día a día, ese ir contándonos vivencias y experiencias nos va creando unos lazos, una complicidad y una dependencia que en el cien por cien de los casos nos despierta sentimientos de aprecio, respeto y admiración; sinceridad, eso es lo que respiran vuestras entradas y vuestros comentarios; sinceridad y ganas de compartir, deseos de transmitir y de estar al lado del que se lesiona para animarlo y al lado del que consigue su mejor marca personal para abrazarlo y felicitarle y todo eso sin estridencias, sin protagonismos, casi en silencio, como pasando por encima sin hacer ruido, desde la modestia y la humildad, valores estos últimos que tal como están las cosas hoy en día hay que seguir manteniendo y vosotros lo estaís haciendo porque a golpe de ser modestos y humildes sois cada día más necesarios para el que esto escribe; lo reconozco: os necesito, dependo de vuestras entradas y siempre que acudo a ellas recibo mucho y nunca me voy de vacío; es cierto que los runners, los que hacemos del correr una manera de vivir, estamos hechos de una pasta especial; somos sentimiento puro, no podemos expresarlo con palabras, pero lo sentimos, tal vez por eso la necesidad de escribir casi cada día los entrenos que hacemos y las sensaciones que experimentamos; creo que no es ninguna tontería decir que entre todos hemos creado algo grande, intangible, pero muy verdadero y ese se percibe en el ambiente, se nota, está ahí y la verdad es que es bueno que así sea.
miércoles 21 de abril de 2010
Miércoles, 21 de Abril.
Por la mañana quince kilómetros en compañía de Xavier repitiendo el circuito de las cinco cuarenta y cinco (Príncipe de Asturias-Diagonal-parque Cervantes-carretera de Esplugas-Paseo Bonanova-Sant Gervasi-República Argentina) y por la tarde mi gozo en un pozo ya que tenía intenciones de salir a rodar sesenta minutos y al final no ha podido ser; compromisos de última hora que se presentan sin avisar y se hacen ineludibles; a las ocho y media ya estaba libre, pero ni mi cuerpo ni mi cabeza estaban por la labor y al final he decidido quedarme en casa, descansando, que dicen que también forma parte del entreno, cosa que no acabo de creerme del todo, pero bueno.
martes 20 de abril de 2010
Martes, 20 de Abril.
Por haberme quedado dormido esta mañana y no haber podido salir a correr como estaba previsto, ésta tarde me he autoimpuesto un serio correctivo y como penitencia para expiar mi culpa, inmediatamente después de trabajar, he llegado a casa, me he cambiado de ropa, me he calzado las Nike Pegasus, me he atado bien los cordones para que no se me escaparan y contrito y dispuesto a ser perdonado me he lanzado a la calle con la voluntad de mil demonios y después de una hora y treinta minutos corriendo a buen ritmo he lavado mi conciencia, me he quitado de encima el sentimiento de culpabilidad haciendo algún que otro cambio de ritmo y al final he completado un total de diecisiete kilómetros que me han sabido a gloria bendita y creo que por el esfuerzo que he realizado y por las buenísimas sensaciones que he tenido me he ganado una pequeña parcela en el cielo, un trozito de nube al lado de la nube más grande, y si existe la justicia en este mundo, que existe, casi seguro que el dios de todos los runners ya me habrá perdonado y pasado por alto el hecho de que esta mañana no haya oído el timbre del despertador cuando ha sonado a las cinco en punto; desde mi humilde morada en la tierra juro y perjuro que nunca más volverá a suceder.
lunes 19 de abril de 2010
Lunes, 19 de Abril.
Haciendo gala de una puntualidad muy británica y cumpliendo su palabra, vestido para la ocasión y con ganas de correr, Xavier se ha presentado en la puerta de mi casa a las cinco cuarenta y cinco de esta mañana y después de habernos deseado los buenos días y de habernos puesto de acuerdo en cuanto al circuito que íbamos a hacer (el mismo de ayer, pero un poco más corto por falta de tiempo), hemos empezado a rodar con muy buenas sensaciones ya desde el principio, comentando una vez más lo bien que se corre por Barcelona a esas horas en las que prácticamente no te encuentras con nadie y una hora y veinte minutos después, satisfechos de la salida, contentos con el entreno, hemos hecho los estiramientos de rigor y al mismo tiempo que la ciudad ya empezaba a dar muestras de cierta actividad nos hemos despedido hasta el día siguiente a la misma hora y al final habremos hecho unos quince kilómetros que la verdad sea dicha nos han sabido a poco; hubiéramos corrido más, pero el tiempo y las obligaciones apremian, aprietan y de una manera u otra te obligan y te empujan; ya que últimamente, desde que estoy viviendo en Barcelona, dispongo de más tiempo libre estoy pensando en la posibilidad de salir a correr también por la tarde; todavía no lo tengo muy claro, pero ya dentro de mi cabeza la decisión se está gestando y poco a poco va tomando forma; me encuentro bien y muscularmente hablando no me siento nada cansado; el hecho de no estar preparando ninguna competición creo que me quita presión y esa no-.exigencia me está permitiendo hacer unos rodajes muy cómodos y muy a mi bola y por sensaciones; no lo sé, ya veremos; como siempre, y como todo en esta vida, el tiempo tiene la última palabra y será él el que decida. A los valientes que vayáis a correr la maratón de Madrid, desearos mucha suerte aunque todavía falten cinco días.
domingo 18 de abril de 2010
Domingo, 18 de Abril.
Siguiendo con mi salidas matinales, ésta mañana he saltado de la cama a las seies y media , me he quitado el sueño de encima con una buena ducha de agua caliente, he ido a buscar a Xavier Armengol, otro runner adicto al que tampoco le importa madrugar y después de haber pactado una salida tranquila de aproximadamente dieciocho kilómetros hemos bajado por la Avenida Príncipe de Asturias, hemos seguido por la Vía Augusta, hemos encarado la Avenida de la Diagonal, hemos llegado hasta el parque Cervantes, le hemos dado un par de vueltas y charlando y disfrutando de una Barcelona vacía y sin tráfico hemos iniciado el camino de regreso por la carretera de Esplugas, Paseo de la Bonanova, Paseo San Gervasio, Avenida de la República Argentina y a la hora y en el tiempo previsto ya estábamos en casa de nuevo, quedando mañana por la mañana, a las cinco cuarenta y cinco, para dar a nuestro cuerpo y a nuestra mente otra buena dosis de optimismo y de kilómetros antes de entrar de lleno en la obligada jornada laboral; la salida, en líneas generales, ha sido más que correcta, placentera y en buena compañía; termino la semana con un total de noventa kilómetros y hoy por hoy es lo único que me propongo, salir a correr seis días a la semana con el único objetivo de seguir disfrutando y comprobando "in situ" que tanto mi estado de ánimo como la salud de mi cerebro, lugar donde se generan las ganas de vivir, necesitan de esas salidas con la misma urgencia que mis pulmones necesitan el aire que respiro; el resto es circunstancial.
sábado 17 de abril de 2010
Sábado, 17 de Abril.
Después de haberme puesto en contaco con las altas esferas que gobiernan y manipulan a su antojo mi pequeño mundo, y después de haber mantenido con ellas una larga y serena conversación acerca de todo lo humano y lo divino, ésta mañana, no sin muchas dudas, he tomado la decisión de no salir a correr y tomarme el día de descanso; me ha costado, pero al final lo he hecho;
viernes 16 de abril de 2010
Viernes, 16 de Abril.
Cumpliendo la promesa que ayer me hice a mí mismo, ésta mañana, después de haber silenciado voluntariamente el timbre del despertador y todavía con restos de sueño en los ojos, pero muy seguro de lo que iba a hacer, me he levantado de la cama a las cinco y cuarto, me he asomado a la ventana de mi habitación para comprobar que todavía era de noche y después de haberme bebido un café con leche y dejar pasar unos minutos, sin dar tiempo a que mi cabeza empezara a funcionar y a pensar por sí misma, me he vestido para la ocasión, me ha calzado las Nike Pegasus y a las seis menos cuarto en punto, todavía sin permitir que mi cerebro se pusiera en marcha e inciara su discurso cargado de sentido común, he salido a la calle y nada más pisarla he empezado a correr y a sentirme dichoso y feliz, dueño absoluto de la ciudad y único habitante ya que durante los primeros treinta minutos no me he encontrado con nadie; ha sido genial, toda una experiencia después de tantos años corriendo por la tarde; he bajado por la Avenida Príncipe de Asturias, he seguido por la Vía Augusta y cuando he llegado a la Avenida de la Diagonal he girado a la derecha y sintiéndome un tipo con mucha suerte, rebosante de optimismo, he seguido corriendo cada vez a un ritmo más vivo hasta llegar a la zona universitaria y una vez allí, el maldito tiempo nos gobierna, he dado la vuelta y con los músculos de las piernas ya calientes y a pleno rendimiento he iniciado el camino de regreso haciendo varios cambios de ritmo de uno y tres minutos hasta llegar de nuevo a mi casa y la verdad es que ha sido acojonante, uno de esos entrenos que siempre dentro de los límites de la modestia te elevan hasta más allá de las nubes y te hacen pensar que eres único y que no hay nada en esta vida que no puedas conseguir; en total habrán sido dieciséis kilómetros en una hora y quince minutos, más o menos; la verdad es que tampoco importa mucho; me quedo con lo que he sentido y con lo que volveré a vivir mañana.
jueves 15 de abril de 2010
Jueves, 15 de Abril.
De putísima madre se me ha quedado el cuerpo y la cabeza esta mañana cuando después de una hora y veinte minutos corriendo por la Avenida de la Diagonal he completado un total de quince kilómetros bajo los auspicios de las buenas sensaciones y las ganas de seguir y no pararme; al final he tenido que hacerlo porque a las ocho empiezo a trabajar y no es cuestión, a estas alturas de la vida, de empezar a ser un irresponsable con los deberes y obligaciones que todavía no sé por qué adopté en su día; he salido de casa a las seis menos cuarto y me ha sorprendido que una ciudad como Barcelona estuviera tan desploblada y con tan poco tráfico en sus calles; ha sido una verdadera gozada; mañana, repetiré.
miércoles 14 de abril de 2010
Miércoles, 14 de Abril.
Con prisas y con poco tiempo para dar rienda suelta a mi verborrea; me doy cuenta de que últimamente me reprimo y me autocensuro; me gusta dejarme llevar, despojarme de todos los miedos, abrir la espita del gas y escribir lo primero que se me pase por la cabeza sin importarme si lo que expreso es medianamente inteligente o espantosamente ridículo y banal; hace días que la autocrítica se ha instalado en el lado derecho de mi cerebro y eso no me gusta porque de una manera o de otra está coartando mi libertad de expresión y parte de mis deseos; nunca me ha gustado sentirme coaccionado por nada ni por nadie y menos por mí mismo; hoy han sido quince kilómetros de carrera continua con cuatro cambios de ritmo de diez minutos; el lugar escogido ha sido el Paseo del Valle Hebrón; las sensaciones, buenas; he disfrutado; sigo corriendo sin tener ningún objetivo a la vista; por suerte o por desgracia pertenezco a esa clase de corredores que no necesitan tener una competición próxima para sentirse motivados y salir a entrenar; no soy muy exigente, me conformo con muy poco; sólo con sentirme como suelo sentirme, pletórico de moral, cuando acabo de correr tengo bastante.
martes 13 de abril de 2010
Martes, 13 de Abril.
Siguen las buenas sensaciones, corriendo a gusto, tranquilo y encontrándome bien; esta tarde me he acercado hasta el parque del Putxet, otro de los pulmones verdes de Barcelona, a escasos metros de mi casa y después de haberle dado seis vueltas he completado un total de doce kilómetros en sesenta minutos; la séptima y la octava vuelta ya estaban a punto de ser una realidad en mi intención, pero mis piernas, después de los diecisiete kilómetros de ayer, se han negado en redondo, han tomado las riendas de mi voluntad, han cogido el bastón de mando por la empuñadura, han hecho callar a las voces interiores de mi cerebro y sin darme tiempo a protestar han puesto dirección a mi casa y allí me han dejado, estirando y pensando que mañana me resarciré.
lunes 12 de abril de 2010
Lunes, 12 de Abril.
Parece mentira cómo una cosa tan simple como haber encontrado un circuito permanente para poder entrenar a gusto en medio de una ciudad tan poblada como Barcelona se puede convertir en un motivo de alegría y tranquilidad; esta tarde a las seis y media, con una lluvia muy fina pero persistente cayendo del cielo, he salido a correr a ciegas, sin ningún destino predeterminado y dejándome guiar por la intuición, saliendo de casa, he subido por la Avenida de la República Argentina, he girado a la derecha para entrar en la Avenida Vallcarca, he vuelto a girar, ésta vez a la izquierda, para empezar a subir la Avenida de Nuestra Señora del Coll y cuando ya llevaba quince minutos de dura ascensión me he encontrado, sin buscarlo, de repente y por casualidad, con el parque de la Creuta que no conocía y sin pensármelo dos veces he entrado en él, lo he profanado, lo he hecho mío, lo he domado, le he dicho aquí estoy yo, a partir de ahora vas a verme muy a menudo, no vas a olvidar nunca la música de mis zapatillas deslizándose sobre tu piel, superficie de tierra, y contento por el hallazgo, como un niño con zapatos nuevos, le he dado tres vueltas (treinta minutos) a modo de tarjeta de presentación y mi sorpresa ha sido mayor cuando también por casualidad he descubierto que a quince minutos de la salida de dicho parque se halla una de las entradas al parque Guell, uno de los más grandes y originales de la ciudad, y entonces ya ha sido la ostia en vinagre; he acelerado el ritmo y he seguido corriendo muy a gusto y feliz porque por fin ya tengo, no un circuito para entrenar, sino EL CIRCUITO en el que viviré tardes gloriosas y llenas de buenas sensaciones como las que he tenido hoy; en total habrán sido unos dieciséis kilómetros en una hora y veinticinco minutos; resaltar que de esa hora y veinticinco minutos sólo habré pisado el asfalto durante veinte minutos, lo cual no está nada mal; si supiera cómo hacerlo colgaría unas cuantas fotos de ambos parques para que os hicierais una idea de cómo son, pero mucho me temo que tendré que esperar a que me hija de trece años le entren las ganas de asesorarme y la paciencia de explicárme cómo se hace; lo reconozco, soy bastante patata en asuntos de ordenadores; para bien o para mal todavía peretenezco a la protohistoria, cosa que por otra parte tampoco me preocupa demasiado; soy de la cultura del papel y aunque aplaudo y admiro y me aprovecho como el que más de las ventajas de la era tecnológica son muchas capas de piel y han terminado por hacer una costra considerable.
domingo 11 de abril de 2010
Domingo, 11 de Abril.
Sumando los quince kilómetros de esta mañana acabo esta semana con un total de ochenta y cinco, todos ellos disfrutados con tranquilidad, muy buenas sensaciones y a un ritmo medio aproximado de cinco minutos y diez segundos; han sido rodajes de exploración que me han servido para ir ubicándome y para ir seleccionando circuitos; a partir de la semana que viene me abonaré de lleno a los entrenos "imaginativos"; mis piernas me lo están pidiendo a gritos; empiezan a estar aburridas de esos rodajes monótonos y repetitivos y fiel a mi costumbre no me queda más alternativa que hacerles caso y darles lo que me piden.
sábado 10 de abril de 2010
Sábado, 10 de Abril.
Esta mañana me he despertado con la intención de salir a rodar unos cuantos kilómetros por los alrededores de palacio, pero mi equipo de guardaespaldas, cuatro torres de un metro noventa, se han plantado y a pesar de mis amenazas de suspenderlos de empleo y sueldo se han negado a acompañarme alegando razones del tipo estamos cansados, hasta los mismos huevos de salir a correr cada día detrás de usted, búsquese otra afición más normal o salga a correr solo poniendo en peligro su vida, de la cual no nos hacemos responsables; nadie nos dijo que la persona a la que teníamos que proteger era un maniático obsesivo del running; de haberlo sabido no hubiéramos firmado el contrato; mi gozo en un pozo; ante este conato de rebeldía no he tenido más remedio que tomarme el día de descanso, lo cual me ha ido bastante bien porque la verdad es que mis piernas, cansadas, me lo han agradecido y ya están esperando con ansia la salida de mañana domingo, que pienso hacer de todas maneras caiga quien caiga y pese a quien le pese, con o sin protección; la vida sin riesgo es menos vida, al menos eso es lo que pienso.
viernes 9 de abril de 2010
Viernes, 9 de Abril.
Esta mañana doce kilómeros de carrera continua con un cambio de ritmo de diez minutos y con el cuerpo ya del todo recuperado después de la media borrachera de ayer por la tarde; gracias a la combinación de sudor y evaporación de toxinas creo que el alcohol almacenado en mi organismo ha terminado por quemarse del todo y después de los obligados estiramientos he vuelto a ser yo, el mismo, el de siempre, el de todos los días, el que ahora escribe, lúcido y sereno, sentado, aposentado como la gran mayoría en la rutina, en el conformismo general de esta sociedad excesivamente globalizada que ya no se inmuta por nada y es incapaz de reaccionar; es como si nos hubieran sedado, como si nos hubieran inyectado un tranquilizante para elefantes superlativos, como si nos hubieran lavado el cerebro y nos hubieran extirpado la capacidad de protestar, de gritar, de reclamar nuestro lugar en el mundo y nuestra individualidad; cada día que pasa somos más como una gota de agua en medio del océano, nada por nosotros mismos; nos han anulado como individuos; somos como una manada impersonal, a merced del viento que sople en cada estación del año; vamos todos juntos a ninguna parte y no nos diferenciamos los unos de los otros; todo es del mismo color; han conseguido unificarnos, dejarnos sin líderes auténticos, sin modelos a seguir y sin ninguna idea nueva a la que poder asirnos para salvarnos del aburrimiento general; vamos por donde a ellos les interesa que vayamos y no nos damos cuenta que a pasos agigantados estamos perdiendo la voz y el tesoro que es necesario y urgente que defendamos a ultranza: el yo personal de cada uno, nuestra propia personalidad, aquello que nos hace diferentes a los demás, lo que nos dignifica y nos hace fuertes; ese yo personal de cada uno que temen como al mismo demonio y al que se empeñan en destruir sistemáticamente; globalizados, para emplear un término moderno, unificados y callados en un silencio masivo no somos ningún peligro para ellos y no constituímos ninguna amenaza para seguir alimentando su injusto y mal llamado estado del bienestar; viajas en metro a una hora punta y el espectáculo que se te presenta ante tus ojos es deprimente y bastante triste: puedes leerte un montón de novelas diferentes y todas tienen el mismo tono y el mismo registro; puedes escuchar un número intederminado de canciones y todas tienen los mismos mensajes; puedes hartarte de ver películas y no hay ninguna que te lleve a exclamar: !ostia!; puedes entrar en todas las galerías de arte de una ciudad y de todas sales con la sensación de que es lo mismo de siempre pintado de otra manera; puedes escuchar la conferencia del filósofo de moda y a los diez minutos de haber empezado a hablar te cansas y sales de la sala pensando que lo que te está contando hace miles de años que ya lo dijeron los griegos, por poner un ejemplo; mediocridad y más de lo mismo; nada nuevo bajo el sol; nuestras vidas están en manos de los cien señores, por llamarlos de alguna manera, que manejan los hilos a su antojo y lo más jodido del caso es que no podemos hacer nada para evitarlo; nos han cerrado todos los caminos y todas las puertas que dan acceso a la libertad; nos consideramos avanzados y en el fondo somos más esclavos que las tribus más antiguas; la tecnología y la ciencia van a mil por hora y la ética y el ser humano está perdiendo su denominación de origen; !qué tiempos aquellos en los que una revolución social era posible! Menos mal que a unos cuantos escogidos nos queda el correr; lo reconozco: entre otros muchos encuentro a faltar al señor que escribió Crimen y Castigo, al que pintó los Girasoles, al que dirigió Ciudadano Kane, al que compuso los conciertos de Brandemburgo, al estilizado Giacometti y a todos esos malditos, la lista sería interminable, que con su sola presencia hacían del mundo un estallido de vitalidad y de continua renovación; mañana volveré a salir a correr solo y aunque sólo sea durante doce o quince kilómetros tendré el placer, una vez más, de sentirme yo; sólo por eso vale la pena seguir.
jueves 8 de abril de 2010
Jueves, 8 de Abril.
Deportivamente hablando, bien: quince kilómetros de carrera continua en una hora y quince minutos de buenas sensaciones esta mañana antes de ir a trabajar y cuando todavía no había salido el sol; en cuanto al resto de mi organismo y al estado actual de mi cabeza y a mi ya mermada capacidad de raciocinio, mejor no hablar; cuatro cervezas y un JB con cocacola con motivo de una celebración entre amigos me han dejado bastante tocado y en estos momentos ligeramente mareado y con muchas ganas de irme a dormir; hacía años que no bebía tanto y como no podía ser de otra manera algo dentro de mí ha protestado bajo la forma de un malestar general; mi consumo actual de alcohol a estas alturas de la vida se reduce a cero patatero, no bebo nada, alguna que otra cerveza muy de tanto en tanto y nada más; consecuencia: la ingesta de esta tarde ha sido excesiva, pero como muy bien dice el refrán: no hay mal que por bien no venga; me he divertido y me lo he pasado en grande reencontrándome con viejos y buenos amigos que hacía mucho, mucho tiempo que no veía; moraleja: la próxima vez me lo pensaré varias veces antes de desmadrarme.
miércoles 7 de abril de 2010
Miércoles, 7 de Abril.
Once y media de la noche, cielo nublado y cubierto de nubes negras y cargadas de agua, buenas sensaciones en todo el cuerpo, ligero dolor en el brazo izquierdo por una mala postura durante el sueño de la noche anterior, cabeza despejada y ánimo levantado, por encima de la línea de flotación, seguro que hoy no me hundo, corazón enamorado y bombeando sangre con regularidad matemática, piernas descansadas y con ganas de salir a correr mañana, vista cansada, cincuenta y dos años de los cuales no me quedo con ninguno en especial, todos los he vivido como he creído que tenía que vivirlos, esta mañana quince kilómetros de carrera continua encontrándome muy a gusto, un hijo de veinte años y una hija de trece, ningún remordimiento en la conciencia, nada de lo que pueda arrepentirme, siempre he hecho lo que he creído que es justo, no me engaño, autocrítica máxima conmigo mismo, perfeccionista a ultranza, demasiado exigente en ocasiones, me gusta madrugar, duermo poco, como lo necesario, hago el amor cuando me dejan hacerlo, no suelo discutir, cada vez tengo menos opiniones formadas, los asuntos de este mundo cada vez me interesan menos, no sé con exactitud ni lo que mido ni lo que peso, no me preocupa, estoy contento con el cuerpo en el que me ha tocado vivir, sinceridad, honradez y coherencia, palabras grandilocuentes donde las haya pero son algo así como mi abecedario, vivo y creo que dejo vivir, demasiado confiado dicen que soy pero no me importa, no sé ser de otra manera, devuelvo lo que encuentro, me siento querido y respetado por las personas que me rodean, la prepotencia la detesto y huyo de todo aquello que no tenga tintes de naturalidad, aborrezco el artificio, las bromas a costa de los demás, el chiste fácil, la mentira y la doble moral, alguien me dijo en cierta ocasión que éste no es sitio para expresar opiniones personales y que sólo se debería hablar de atletismo, tal vez tengan razón los que piensen así, no lo sé, a veces dudo, cada día que pasa dudo más de todo, hace muchos años atrás tenía las cosas muy claras y era capaz de defender una opinión hasta sus últimas consecuencias, hoy no me veo capacitado para hacerlo, todo es tan relativo que se hace muy difícil poder asegurar algo y elevarlo a la categoría de absoluto, como dijo no sé quién en la nada y en el vacío está todo por llenar.
martes 6 de abril de 2010
Martes, 6 de Abril.
Bien, bien y bien; hacía días que no disfrutaba tanto de una salida como la que he hecho hoy y la verdad es que desde que me vine a vivir a Barcelona todavía no había sentido esas buenas sensaciones que tantos momentos de satisfacción personal me había brindado el paseo marítimo de Vilanova o la subida a la ermita de Sant Cristòfol; no ha sido por nada en especial; no ha sido uno de esos entrenos de calidad en los que la adrenalida se nos acumula en la sangre y nos sale a borbotones por todos los orificios del cuerpo; tampoco es que me haya encontrado con nadie espectacular corriendo a mi lado ni que haya hecho el rodaje a unos ritmos estratosféricos; todo lo contrario, simplemente he salido a correr con la cabeza bien colocada sobre los hombros y con el espíritu y la conciencia en perfecta armonía con mi propia voz; he salido de casa a las siete de la tarde, he enfilado la Avenida de la República Argentina, he girado a la derecha por la Avenida Vallcarca, he pasado por delante de la parroquia Sant Jordi, he subido por la Avenida de Nuestra Señora del Coll, he entrado en el parque Guell, uno de los muchos legados arquitectónicos de Antonio Gaudí, le he dado tres vueltas por su parte más larga y después de una hora y veinte minutos ya estaba en casa, debajo de la ducha y sintiéndome extrañamente feliz después de unos días en los que mi estado de ánimo no estaba la altura de las circunstancias; lo reconozco; la vida es muy justa; la recompensa a nuestras acciones y a nuestro comportamiento con nosotros mismos y con los demás a veces tarda en llegar, pero al final, cada uno a su debido tiempo, tiene lo que se merece; dicen que la muerte es el final de muchas cosas, por no decir de todas, cuando a lo mejor es el principio de la verdadera existencia; una vez dejamos de respìrar y se enfría nuestro cuerpo porque la sangre ya no circula por nuestras venas, tal vez es en ese momento cuando empieza la verdadera vida, la auténtica, la genuina, la que vale la pena vivir, ese tiempo largo y eterno en el que no hay nada, ni obligaciones, ni responsabilidades, ni dolor, ni limitaciones de ninguna clase, ni enfermedades, ni alegrías, ni desgracias, ni noche, ni día, ni verdad, ni mentira, sólo nosotros liberados de nuestro cuerpo y viviendo de otra manera más libre y más suelta, sólo sintiendo lo que somos, nada, puro aire o energía; me gusta y me reconforta pensar que cuando llegue mi hora de marcharme de este mundo lo haré sabiendo que voy a seguir viviendo con los ojos abiertos y con la posibilidad de viajar y de ver muchos futuros que ahora están fuera de mi alcance; una existencia de cien años no es nada si la comparamos con la eternidad que nos espera a la vuelta de la esquina; no hay que temer a la muerte; en muchas civilizaciones y culturas la hora de la muerte se celebra como una gran fiesta... son las doce de la noche, estoy cansado, se me cierran los ojos, sé lo que quiero expresar, pero ni mi cabeza ni mis dedos son capaces de transmitir a la velocidad adecuada las órdenes que reciben de mi cerebro... lo mejor será que apague el ordenador y me vaya a dormir... un poco más tarde: he pensado en borrar esta entrada y no publicarla, pero no lo voy a hacer; así me ha salido y así la dejo; como dijo no sé quién, que cada uno aguante su vela; buenas noches.
lunes 5 de abril de 2010
Lunes, 5 de Abril.
Tal y como estaba previsto no me han fallado los cálculos y he resucitado el día y a la hora en que tenía que hacerlo; han sido cuatro días de absoluta tranquilidad y con mucho tiempo para pensar y meterme dentro de mí; el resultado ha sido bastante positivo y el balance de tanta introspección espero que más tarde o más temprano acabe dando sus frutos; salir a correr por las mañanas, largos paseos por la playa a media tarde y muchas horas en compañía de mi hija ha sido todo lo que he hecho durante estas mini vacaciones de semana santa; en cuanto a los entrenos tampoco puedo quejarme; he salido a correr cada día a las siete de la mañana, antes de desayunar, y en total habré hecho unos setenta kilómetros aproximadamente recorriendo y conociendo al mismo tiempo los alrededores de Lloret de Mar, población turística e infestada de hoteles en la que prácticamente, exceptuando los tres kilómetros del paseo marítimo, no hay una sola calle que sea llana y todo son cuestas y subidas y zonas escarpadas que me han ido muy bien para fortalecer las piernas; una vez vuelto a la vida reemprendo la rutina y a falta de objetivos a medio plazo tengo intenciones de seguir corriendo con la sola intención de ir acumulando kilómetros y seguir disfrutando.
jueves 1 de abril de 2010
Jueves, 1 de Abril.
Cerrado por defunción momentánea, voy a enterrarme unos días al cementerio de Lloret de Mar y si todo va bien y no fallan los cáculos tengo previsto resucitar el lunes por la tarde.
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