El de la foto que aparece en el inicio de cada entrada, expreso deseo de mi señor, es el gran visir Tintoré "Le fou", amo de un país poderoso y corredor popular; el que no se ve soy yo, Manuel Tintoré Maluquer, anteriormente conocido como Manuel Binoy, escriba fariseo de origen humilde que ha sido contratado para narrar sus correrías por este mundo; a su servicio de por vida.
viernes 30 de octubre de 2009
jueves 29 de octubre de 2009
miércoles 28 de octubre de 2009
martes 27 de octubre de 2009
Lunes, 26 de Octubre
Una hora y dieciseís minutos de carrera continua con muy buenas sensaciones y encontrándome bien.
domingo 25 de octubre de 2009
Domingo, 25 de Octubre
Arrastrando un resfriado bastante fuerte, totalmente recuperado de la maratón y con muchas ganas en las piernas, ésta mañana he salido a rodar con Experiencias de un corredor novato y con Carles Aguilar y al final, con buenas sensaciones, me han salido un total de veinticinco kilómetros a un ritmo bastante aceptable que me dan pie para empezar a pensar en la próxima maratón de Barcelona; dejaré pasar una semana y si no sucede nada que lo impida y la motivación no me abandona como le ha sucedido a mi gran amigo Zapatillas con velcrro, iniciaré dentro de pocos días el entreno y la rutina a la que parece que estoy irremediablemente abonado.
sábado 24 de octubre de 2009
miércoles 21 de octubre de 2009
Miércoles, 21 de Octubre
Ligeramente resfriado de la nariz, con lo orificios nasales algo taponados que durante todo el día me han impedido respirar con total normalidad y atacado (también ligeramente) por una mierda de infección que se ha ido a instalar en la zona más vulnerable de mis amígdalas, ésta tarde, con la inestimable ayuda de quinientos miligramos de ilvico disueltos en medio vaso de agua y echándole un par de huevos al asunto, he salido a correr con muchas ganas en las piernas, con una tonelada y trescientos gramos de intensa voluntad en la cabeza y después de una hora y trece minutos de carrera continua parece ser que mi cuerpo ha recuperado de golpe la salud, mis fosas nasales se han abierto al aire de la vida, el supuesto resfriado ha pasado a mejor vida y tanto mi cuello como mi garganta han dejado de molestarme como por arte de magia; para que después digan que eso del correr no tiene efectos terapeúticos.
martes 20 de octubre de 2009
Martes, 20 de Octubre
Según todos los indicios y depués de haber hablado con varios amigos que tienen por costumbre correr con esos sofisticados artilugios en la muñeca, léase gepeese, a la maratón del Mediterrani de este año le han faltado unos trescientos metros en su recorrido; por consiguiente, y aplicando ese lema tan justo y bíblico que dice a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César, añado un minuto y medio al tiempo que hice el domingo y mi nueva marca personal en una maratón queda establecida en tres horas, veintidós minutos y treinta y dos segundos; en otro orden de cosas decir que aparte de algún que otro problema causado por una mala organización y una pésima previsión, para mí, a nivel personal, ha sido la mejor maratón que he corrido nunca, lo cual me demuestra una vez más que cuando uno está bien de cabeza y de cuerpo el peor circuito del mundo puede llegar a convertirse en el más adecuado para alcanzar los objetivos deseados, y que cuando uno está realmente fundido y roto no hay recorrido que valga por muy rápido y llano y distraído que éste sea; en cuanto al entreno de hoy decir que esta tarde he hecho el primer rodaje postmaratoniano por el paseo marítimo, cuarenta y cinco minutos a ritmo muy suave y terminando bien y con ganas de haber corrido más rápido y más tiempo.
domingo 18 de octubre de 2009
Domingo, 18 de Octubre
Después de una semana de dudas, incertidumbres, inseguridades e indecisiones, mi cabeza era lo más parecido a una olla a presión a punto de saltar por los aires, ésta mañana, a las nueve, en el canal olímpico de Castelldefels, con un frío de cojones y acompañado de tres mil corredores más entre la media maratón, la carrera de diez kilómetros y la maratón propiamente dicha, he participado, por fin, en la quinta maratón del Mediterrani y superconcentrado, con la mente fría y calculadora, la vista al frente, pendiente sólo de mí mismo y de las respuestas que me iba dando mi cuerpo, en silencio y callado durante todo el recorrido, convencido de mis posibilidades y encontrándome en todo momento fuerte, seguro y en perfecta armonía con mi mente y con todo lo que me rodeaba, he decidido salir ya desde el principio a un ritmo de cuatro cuarenta el kilómetro y así he seguido hasta que he cruzado la línea de meta, parando el cronómetro en tres horas y veintiún minutos y dos segundos, rebajando en seis minutos mi mejor marca personal y sintiéndome de puta madre, muy contento y agradecido ( esto no son sólo palabras escritas gratuitamente) a todos aquellos amigos blogueros que con vuestros comentarios me habeís animado a participar y a creer que podría hacerlo; de nuevo os doy las gracias de todo corazón.
jueves 15 de octubre de 2009
miércoles 14 de octubre de 2009
Miércoles, 14 de Octubre
Una vez superada la pequeña tontería de ayer vuelvo a tomar posesión de mi blog y las primeras palabras que escribo quiero que sean de sincero agradecimiento por vuestros comentarios y por la fuerza y los ánimos que he recibido a través de vuestras opiniones. En cuanto al entreno de hoy decir que en vistas a mi todavía no confirmada paticipación en la quinta maratón del Mediterrani hoy he hecho un rodaje muy suave de una hora y diez minutos con buenas sensaciones.
martes 13 de octubre de 2009
Martes, 13 de Octubre
Me llamo Manuel Tintoré, soy el otro yo de manuel Binoy y si hoy he decidido sustituirlo y sentarme ante la pantalla de su ordenador no ha sido por ningún afán de protagonismo, sino porque la entrada diaria de este blog ha de escribirse pase lo que pase y sobreponiéndose a cualquier circunstancia por muy adversa y contraria que ésta pueda llegar a ser. No os preocupeís, no está enfermo ni le ha sucedido nada grave, goza de un perfecto estado de salud y esta mañana se ha despertado en su sano juicio, es decir, no se ha vuelto loco de repente y durante el transcurso del sueño ningún espíritu de la noche le ha secado los sesos ni le ha enturbiado el entendimiento. Las últimas noticias que tengo de él es que esta mañana se ha despertado a la hora de costumbre, se ha subido en el mismo tren de todos los días y también como siempre ha cumplido a rajatabla con sus obligaciones laborales. Hasta aquí todo normal y dentro de lo que es su rutina diaria; pero a partir de las seis y media de la tarde, nada más subir las escaleras y abrir la puerta de casa algo raro y extraño le he notado en la mirada, en la expresión de sus ojos, en la forma de saludarme, de moverse; ha entrado directamente en el comedor, se ha sentado en el sofá, ha cogido el mando a distancia, ha encendido la televisión, se ha quedado con el primer canal que ha aparecido en la pantalla sin importarle mucho lo que estaba viendo y escuchando, le he preguntado si hoy no tenía intenciones de salir a correr, me ha dicho que no, le he preguntado si se había apuntado a la maratón del Mediterrani, me da dicho que sí, le he dicho qué bien ¿no?, me ha dicho me da lo mismo, igual no la hago aunque me haya apuntado, le he preguntado si le pasaba algo, si tenía algún problema, que podía contar conmigo, que era su amigo, que hablando las cosas se ven de otra manera, que tuviera confianza, que no se quedara nada dentro, que vomitar era una cosa muy sana y muy necesaria a veces, me ha dicho que no le pasaba nada, le he dicho que no me lo creía, que él no era así, que a mí no podía engañarme y a partir de ese momento silencio y más silencio y otra vez silencio por su parte, me ha sido del todo imposible arrancarle una sola palabra más, se ha quedado mirando la pequeña pantalla, el mismo canal que había puesto al principio y en su mirada, en la manera de estar sentado en el sofá, en sus ojos y en la expresión apagada de su cara he visto algo que no me ha gustado, algo que me ha dejado preocupado, algo impropio en Manuel Binoy, mi otro yo; lo conozco desde hace muchos años y aunque no compartimos el mismo interés por eso del deporte y por nada en general sé cuándo está bien y cuándo está mal y esta tarde no estaba bien, no ha querido escribir su entrada en el blog, no ha querido ir a correr, no le hace ninguna ilusión participar en la maratón del Mediterrani, se ha quedado casi toda la tarde sentado en el sofá, mirando la televisión, durmiéndose a ratos, no ha cenado, no ha comido nada, se ha ido a la cama mucho más pronto de lo habitual y ahora está durmiendo mientras yo le estoy sacando las castañas del fuego, escribiendo esta entrada, deseando que no le suceda nada que no tenga solución, no queriéndome preocupar más de lo estrictamente necesario, diciéndome que mañana será otro día y que igual lo que necesita es dormir, el sueño todo lo cura, tanto que hasta incluso la muerte misma es el sueño defiinitivo, el descanso eterno, esperemos que la sangre no llegue al río.
domingo 11 de octubre de 2009
Domingo, 11 de Octubre
Ante la posibilidad, todavía no confirmada, de que el martes me inscriba en la quinta maraton del Mediterrani que se celebrará el próximo domingo, hoy ya he empezado a bajar considerablemente el número de kilómetros por lo que pueda pasar y esta mañana, en solitario y con mucha humedad en el ambiente, he hecho un rodaje suave y muy tranquilo de una hora y diez minutos de tiempo. Todavía no tengo muy claro que la quiera hacer. A diferencia de otros años, en los que hacía dos o tres medias al mes y un mínimo de tres maratones por temporada, ésta vez no me acompaña el espíritu competitivo y el cuerpo sólo me pide salir a correr y hacer kilómetros por el puro placer de salir a correr y de hacer kilómetros. Ya veremos qué hago al final, tengo tiempo hasta el martes para tomar una decisión u otra y sea lo que sea lo que si haré la semana que viene será descansar varios días para llegar relajado y con ganas de correr el domingo si es que finalmente me pica la distancia y me lanzo a la piscina.
sábado 10 de octubre de 2009
Sábado, 10 de Octubre
Hora y veinte minutos de rodaje,
cincuenta y dos años de vida ininterumpida,
trece años de casado sin papeles y de mutuo acuerdo,
un año y medio separado de muy buen rollo y sin ninguna discusión por la ruptura,
dos hijos de veinte años el mayor y de doce años la pequeña,
algún que otro problema para llegar a final de mes (económicamente hablando),
ocho horas diarias trabajando en un restaurante vegetariano de lunes a sábado incluído,
vivienda de alquiler de noventa metros cuadrados,
vehículo de transporte (léase automóvil o cualquier otro medio de locomoción propio) inexitente, viajero de cercanías hasta la médula,
pasado del que no me arrepiento,
presente en el que me encuentro muy a gusto,
futuro del que prefiero no preocuparme demasiado,
una familia de seis hermanos de la que me siento muy orgulloso y muy integrado,
educación recibida por mis padres altamente satisfactoria,
basada en la honradez y en aquella máxima que dice: siempre con la verdad por delante y con el corazón abierto en la mano,
un metro y ochenta y tres centímetros de estatura,
sesenta y nueve kilos de peso,
librero de primera y única profesión,
al restaurante me llevaron las circunstancias adversas con que a veces nos depara el destino, inteligencia: mediana,
simpatía: mediana,
memoria: mediana,
don de gentes: mediano,
intuición y capacidad para adivinar aquello que no se ve: medianas,
voluntad: mediana,
religión: ninguna,
preferencias políticas: ninguna,
club de fútbol por el que pierda la cabeza y el culo: ninguno,
vegetariano y lector empedernido,
devorador de nueces de California,
comedor de tres plátanos diarios,
padre y amigo normal,
en definitiva un tipo de lo más corriente tirando más bien a mediano y encima, por si fuera poco, un coñazo,
perdón por la retahíla,
me ha salido así.
viernes 9 de octubre de 2009
Viernes, 9 de Octubre
Cuando me he despertado esta mañana lo primero que he hecho ha sido desenroscarme la cabeza del cuello, separármela cuidadosamente del tronco superior, dejarla encima de la cama, abrirme la tapa de lo sesos, extraer el cerebro de su interior, guardarlo en el congelador para mantener vivas las pocas neuronas que todavía me funcionan y así, de esta manera, descerebrado, vegetal, sin memoria, imposibilitado para pensar en nada, he podido llevar a cabo lo que me estaban pidiendo mis músculos y mis tendones: descanso.
jueves 8 de octubre de 2009
Jueves, 8 de Octubre
Esta mañana, a las ocho en punto, aprovechando que disponía de tiempo libre y que me encontraba bien de salud y de ánimo y de cabeza y de cuello y de oídos y de manos y de pies y de todo aquello que en definitiva soy yo, he salido a correr por el paseo marítimo y después de sesenta minutos de rodaje tranquilo, sereno y refrescante he vuelto a casa no demasiado cansado ni de piernas ni de corazón y tal y como estaba previsto desde hacía días y semanas, a las siete y media de la tarde, como todos los jueves, me he reunido con Experiencias de un corredor novato, con Carles Aguilar y con Gemma en el polideportivo de Cubelles y después de haber hecho un calentamiento de treinta minutos hemos atacado, cada uno a su ritmo, las seis series de mil metros que teníamos programadas para hoy y una vez terminados los quince minutos de enfriamiento hemos estirado lo que se tiene que estirar cuando uno acaba de correr, hemos hablado de lo que suele hablarse cuando uno está estirando lo que tiene que estirar despues de haber corrido y una vez más contentos, satisfechos, alegres y felices por el buen entreno que nos ha salido a los cuatro, nos hemos despedido hasta la próxima cita u ocasión y cuando he llegado a mi casa, después de haberme duchado, he preparado la cena de mi hija, doce años, la que ella ha querido: huevo frito, patatas fritas y tres salchicas también fritas en aceite muy caliente, mucho frito, todo frito, demasiado frito para mi gusto, pero no tenía ningunas ganas de discutir ni de intentar convencerla de lo equivacado de su dieta, así que he claudicado, he callado, se lo ha comido todo y mientras ella perdía miserablemente el tiempo tragándose esa bazofia de gran hermano yo me he regalado un buen plato de pasta integral y me he quedado como lo que no soy, es decir, como un señor.
miércoles 7 de octubre de 2009
Miércoles, 7 de Octubre
Después de la kilometrada de ayer mi cuerpo se ha separado momentáneamente de mi cabeza y desde su individualidad me ha pedido (más bien ha sido un ruego) que hoy me lo tomara con más calma de la habitual y descansara o en su defecto hiciera un rodaje muy suave de como mínimo sesenta minutos de tiempo y al final eso es lo que he hecho, una hora y diez minutos de rodaje muy tranquilo y reparador que a mis piernas le han sentado de puta madre y a mi cabeza le ha sabido a poco y casi se cabrea conmigo por ser tan prudente y no dejarme llevar por la euforia y la alegría del momento.
martes 6 de octubre de 2009
Martes, 6 de Octubre
Al final, y sin haberlo pretendido en ningún momento, hoy me ha salido un entreno de dos horas y veinticinco minutos de tiempo, cronometrado por un reloj de lo más normal y corriente que en su tiempo me costó la friolera de veinte euros, un Calypso por más señas, con números y dígitos grandes, de aquellos que se pueden ver a simple vista sin necesidad de ponerse las gafas de aumento, de la casa Festina para más información, negro y con los botones grises y con luz incorporada, un total de unos veintiseís kilómetros aproximadamente, medidos por mi intuición y por las cuentas de la vieja; los quince primeros los he hecho en compañía de Carles Aguilar, que me ha hecho correr más de la cuenta y aumentar el ritmo hasta alcanzar, en algunos tramos, una velocidad estratosférica, y el resto yo solo, acompañado de mí mismo, bajando considerablemente la velocidad de crucero y sintiéndome cómodo y muy a gusto, todo lo contrario que ayer, sorprendido una vez más de la respuesta (positiva, muy positiva) que están dando mi cuerpo y mi mente y de lo rápido y bien que mis piernas y mi corazón están asimilando los rodajes y la cantidad de kilómetros que les estoy metiendo día tras día.
lunes 5 de octubre de 2009
Lunes, 5 de Octubre
Rodaje de una hora y veintisiete minutos, sintiéndome fuerte y seguro de cintura para abajo y ligeramente cansado de cintura para arriba; me ha costado estabilizar la respiración, encontrar el ritmo adecuado; no he ido ni demasiado rápido ni demasiado lento, ha sido un entreno extraño, con sensacions prácticamente olvidadas; no me he encontrado cómodo en ningún momento, como si no fuera yo el que estuviera corriendo, como si en la conexión que me une con el resto del mundo hubiera habido algún tipo de problema, no lo sé.
domingo 4 de octubre de 2009
Domingo, 4 de Octubre
Buena e intensa mañana la de este domingo de Octubre veraniego y caluroso a pesar de que el verano ya se ha quedado atrás en el tiempo y el otoño no ha hecho más que empezar a llamar a la puerta; buena e intensa mañana la de este domingo de Octubre en compañía de Experiencias de un corredor novato y de Carles Aguilar; hemos quedado a las ocho de la mañana en el paseo marítimo de Vilanova i La Geltrú y después de dos horas y catorce minutos de tiempo hemos recorrido veintsiete kilómetros a un ritmo muy bueno y constante y como siempre con muy buenas sensaciones tanto físicas, en las piernas, como mentales, en la cabeza; los tres, cada uno a su manera, hemos dado las gracias al aire porque las perspectivas de cara al futuro siguen siendo prometedoras y después de los estiramientos de rigor nos hemos despedido hasta el próximo jueves.
viernes 2 de octubre de 2009
Viernes, 2 de Octubre
Cinco y veinte de la mañana. Las series de ayer me han dejado más fino que una gallina sin plumas y de un humor excelente para encarar una nueva jornada laboral y disculpar públicamente a Experiencias de un corredor novato y a Carles Aguilar por haberme dejado tirado el domingo pasado con premeditación y alevosía; los absuelvo de su culpa, si es que la tuvieron, y les vuelvo a dirigir la palabra en un acto de generosidad sin precedentes en la historia más reciente de la humanidad; en cuanto al entreno de esta tarde deicir que por falta de tiempo sólo he podido rodar una hora y quince minutos con muy buenas sensaciones entrándome por la planta de los pies y llegando a mi cerebro convertidas en diminutas estrellas de colores.
jueves 1 de octubre de 2009
Jueves, 1 de Octubre
Gajes del oficio, accidente fortuito, mensaje cifrado del más allá o aviso del destino, lo cierto del caso es que esta mañana, a las diez, mientras estaba trabajando, he pisado una piel de berenjena con tan mala suerte que antes de llegar al suelo me he torcido el dedo gordo del pie izquierdo y en ese momento todas las alarmas de mi cuerpo se han activado como por arte de magia y una luz roja e intermitente en mi cerebro no dejaba de anunciarme peligro, peligro, ha sido un esguinze, tal vez una fisura, una fuerte contusión, fractura de huesos pequeños, cuatro o cinco días sin poder salir a correr, reposo total y absoluto hasta que descienda la inflamación, nada de ejercicio hasta que desaparezca el dolor, no correr, no correr y ha sido el instinto de supervivencia, la sabiduría popular que llevo acumulando a lo largo de tantos años o tal vez el miedo a no poder salir a entrenar esta tarde, lo que me ha llevado a darme sucesivas aplicaciones de hielo en la zona dolorida y a tomarme una pastilla de ibuprofeno 600 cada seis horas con la intención de remitir en el mínimo espacio de tiempo el dolor y la hinchazón y al final todo ha resultado una buena combinación de remedios porque a las siete y media de la tarde, tal como estaba previsto desde la semana pasada, he podido reunirme con Experiencias de un corredor novato y con Carles Aguilar y una vez saludados y cambiados hemos iniciado el entreno que tocaba hoy: veinticinco minutos de calentamiento, cinco series de dos mil metros a un buen ritmo y quince minutos de enfriamiento, total: quince kilómetros y quinientos metros y en el dedo gordo del pie izquierdo una ligerísima molestia que de aquí a uno o dos días ya pertenecerá al pasado más remoto; eso espero.
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