Esta tarde a las siete y cuarto he salido a correr con la idea de hacer un rodaje tranquilo y suave de una hora y treinta minutos y al final, por no haber calculado bien la distancia, me ha salido un rodaje tranquilo y suave de una hora y veinticinco minutos, cinco minutos menos de lo que tenía previsto hacer en un principio. Me he encontrado bien, con buenas sensaciones, entero de cabeza y a pesar de la tirada larga que hice ayer no me he sentido nada cansado ni pesado de piernas, circunstancia ésta última que me deja bastante satisfecho y me anima a no cambiar la rutina de mis entrenos y a seguir en la brecha.
El de la foto que aparece en el inicio de cada entrada, expreso deseo de mi señor, es el gran visir Tintoré "Le fou", amo de un país poderoso y corredor popular; el que no se ve soy yo, Manuel Tintoré Maluquer, anteriormente conocido como Manuel Binoy, escriba fariseo de origen humilde que ha sido contratado para narrar sus correrías por este mundo; a su servicio de por vida.
lunes 31 de agosto de 2009
domingo 30 de agosto de 2009
Domingo, 30 de Agosto
Me suena el despertador a las cinco de la mañana como cada día, salto de la cama y pongo los pies en el suelo a las seis menos cuarto, desayuno una malta con leche, pululo unos minutos por casa sin hacer nada en concreto, me pongo un pantalón corto, una camiseta de tirantes, las zapatillas que me compré ayer por la tarde en El corte inglés (unas Nike pegasus como viene siendo habitual en mí) y a las siete y cuarto, con buenas sensaciones en el cuerpo y con ganas de rodar, bajo las escaleras, salgo por la puerta que da a la calle, empiezo a correr, llego hasta el paseo marítimo, hago siete kilómetros solo, acompañado de mí mismo, y a las ocho en punto voy al encuentro del indio Ziur y de Carles Aguilar tal como habíamos quedado el sábado por la noche, y después de habernos deseado los buenos días, como es de rigor entre personas educadas, iniciamos el rodaje que teníamos programado para esta mañana poniendo los pies en dirección a Sitges y durante los primeros kilómetros el tiempo nos acompaña, corre un poco de viento, el cielo está parcialmente cubierto de nubes y cuando el sol empieza a calentar y a hacer de las suyas ya llevamos una hora y media corriendo, estamos regresando a Vilanova, llevamos un buen ritmo, nos sentimos bien y cómodos, nos cruzamos con otros corredores, siempre saludamos con un bon día aunque a veces no somos correspondidos, llegamos al punto de donde hemos salido, estiramos, comentamos las sensaciones que hemos tenido, le pregunto a Carles cuántos kilómetros hemos hecho y tras consultar su GPS me dice que veintidós a un ritmo de cinco veinticinco, les sumo lo siete que he hecho antes de encontrarme con ellos y si todavía sé contar y no me he olvidado de sumar me salen un total de veintinueve kilómetros, bien y contento.
sábado 29 de agosto de 2009
Sábado, 29 de Agosto
Creo que me estoy convirtiendo en un adicto a la cocacola. En los cincuenta y dos años que llevo viviendo en este planeta condenado a la destrucción nunca había bebido tanta como en estos últimos meses. Es superior a mis fuerzas, no puedo hacer nada para evitarlo, es mi organismo el que me la pide, mis glándulas gustativas, tal vez mi sangre poco dulce; mi cerebro, por principios, se niega y está en contra, protesta, se niega a caer en la tentación una y otra vez, pero su resistencia dura lo que un caramelo a las puertas de un colegio repleto de niños con caries y sin ser muy consciente de ello, empujado por un deseo puramente animal, bajo a la calle con prisas, apresuradamente; entro en el primer establecimiento que encuentro abierto, pido una botella de cocacola de dos litros, pago el dinero que me piden sin regatear ni un céntimo de euro y una vez en casa, mientras ceno cualquier cosa, me ventilo los dos litros a la velocidad del rayo y es entonces cuando ya más tranquilo y relajado, satisfecha la sed o lo que sea, doy por concluída la jornada y con una serenidad tanto de mente como de espíritu me voy a dormir hasta el día siguiente y lo hago bien y profundamente, sin interrupciones y de un tirón. Ahora mismo me he levantado de la silla en la que estaba sentado, he ido a la cocina y encima del mármol he contabilizado, vacías, once botellas de cocacola de dos litros. No es broma. Si alguien que lea estas líneas tiene la más mínima duda de lo que estoy diciendo, con mucho gusto lo invitaré a una cena vegetariana y saludable y así, de paso, podrá comprobar con sus propios ojos la veracidad de lo que digo. Hoy no he salido a correr. Sábado, en mi vocabulario, es sinónimo de descanso.
viernes 28 de agosto de 2009
Viernes, 28 de Agosto
Hoy tenía programadas diez series de cuatrocientos metros y tal y como estaba previsto, a pesar del lógico cansancio acumulado de toda la semana, me he vestido de corto minutos después de haber llegado de trabajar, he bajado trotando hasta el paseo marítimo, he calentado durante veinticinco minutos y después de haber hecho unos cuantos estiramientos he iniciado las series y la verdad es que a pesar del esfuerzo que hice en el rodaje de ayer no he terminado excesivamente cansado y para mi sorpresa, no lo esperaba, me han salido de quince a veinte segundos más rápidas que las que hice la semana pasada, lo cual me demuestra que el entreno que estoy llevando a cabo lo voy asimilando poco a poco y con ciertas garantías.
jueves 27 de agosto de 2009
Jueves, 27 de Agosto
Son las diez y media de la noche y estoy cansado, se me cierran los ojos, se me caen los párpados, mi cerebro es como un saco agujereado en el que todo lo que entra sale sin dejar memoria de nada, me cuesta retener la imformación que voy adquiriendo durante el día, leo un libro y apenas me queda nada de lo que he leído, me aburren las conversaciones que mantengo a primera hora de la mañana con los esporádicos compañeros del tren, cada vez tengo menos opiniones formadas acerca de cualquier tema, me preguntan qué pienso sobre la elección de Obama como presidente de los Estados Unidos de América y la verdad es que no sé que contestar, recuerdo que hace años era capaz de pasarme horas y horas hablando y discutiendo para defender lo indefendible y sin embargo ahora ya no creo en nada, me he convertido en un agnóstico de mucho cuidado, en el máximo defensor del nihilismo más extremista... voy a dejar de escribir por hoy, es posible que acabe diciendo más tonterías de las recomendadas. EL ENTRENO DE ESTA TARDE, PERFECTO. MUY BUENAS SENSACIONES. HE DISFRUTADO Y HE SIDO FELIZ, ME HE SENTIDO UN TIPO MUY ESPECIAL, SIEMPRE DENTRO DE LA MODESTIA, POR SUPUESTO. EN TOTAL HAN SIDO DIECISEIS KILÓMETROS, LOS PRIMEROS A RITMO SOSTENIDO Y LOS OCHO ULTIMOS AUMENTANDO EL RITMO PAULATINAMENTE, ES DECIR, POCO A POCO, PIANO A PIANO.
miércoles 26 de agosto de 2009
martes 25 de agosto de 2009
Martes, 25 de Agosto
Esta mañana me he despertado con la sensación, más bien ha sido una certeza, de que pertenezco a ese grupo de personas que con el paso de los años han ido perdiendo capacidad de asombro e interés por lo que sucede en el mundo. Mis niveles de curiosidad se han reducido tanto, han caído tan en picado de un tiempo a esta parte, que hoy en día no me supondría ningún contratiempo encerrarme en una cueva como el más convencido de los ermitaños y aislarme del resto de mis semejantes hasta el final de mi días. Algo le falta a la existencia que llevamos, es todo demasiado artificial, monótono y repetitivo, no hay sitio para lo diferente, la originalidad no está bien vista, se le cortan las alas a los intentos de ir más allá de lo que se ve y el tan deseado estado del bienestar ha conseguido meternos a todos en una nube de mediocridad tan aplastante que a simple vista no se vislumbran atisbos de que esto vaya a cambiar en muchos años. En cuanto al entreno de esta tade, y hablando de una de las poquísimas cosas que todavía hoy me interesan y pueden llegar a emocionarme, debo decir que he terminado contento y con buenas sensaciones. Al final he hecho seis series de mil metros a cuatro minutos y cinco segundos todas menos la primera, que me ha salido a cuatro diez.
lunes 24 de agosto de 2009
Lunes, 24 de Agosto
Cuarenta minutos de bicicleta por la mañana antes de ir a trabajar y trece horas después, ya en Vilanova, una vez finalizada la jornada laboral y alejado de la vorágine y del romanticismo de una cocina de ocho fuegos, rodaje de una hora y treinta minutos.
domingo 23 de agosto de 2009
Domingo, 23 de Agosto
Rodaje tranquilo de ciento veinte minutos por los alrededores de Vilanova y como viene siendo habitual estos últimos días mucho calor y mucha humedad relativa en el aire y mucha sensación de cansancio y pesadez en las piernas y alguna que otra dificultad a la hora de adecuar la respiración con el pulso cardíaco. Si tuviera que resumir en una sola palabra las sensaciones que he tenido en la salida de esta mañana, tendría que decir bien. Faltan diez minutos para que sean las doce de la noche y para que me vaya a dormir. Hace muchos meses que no sueño o que no he sido consciente de lo que he soñado. Mi hija se está haciendo fotografías a sí misma en la terraza, con una máquina digital de color granate. Por tercera vez en un año y medio empiezo la lectura de El teorema del loro, novela escrita por el matemático Denis Guedj en el año 1998 y publicada por la editorial Anagrama. Espero que en esta ocasión consiga leerla desde la primera hasta la última página. Si Dani, Zapatillas con velcro, y Ana, su media naranja, leen estas líneas, recibir un saludo y un fuerte y amistoso abrazo de mi parte.
viernes 21 de agosto de 2009
Viernes, 21 de Agosto
Nueve y media de la noche. Hace pocos minutos que he salido de la ducha y mientras yo estoy sentado ante la pantalla del ordenador escribiendo estas líneas mi hija está sentada en el sofá viendo en Disney Channel la serie-concurso Mi Camp Rock. Estoy bien, satisfecho y contento dentro de mi pequeño e insignificante mundo. Hacía días que no me sentía así y de la misma manera inesperada que los perdí he vuelto a recuperar el norte y el mando de mis emociones, me siento dueño de lo que siento y señor de mis pensamientos. Hoy, en el tren, a las siete y cuarto de la mañana, mientras me dirigía a Barcelona, he terminado de leer el tercer libro de la trilogía Millennium y en honor a la verdad debo confesar que ha sido una lectura que encontraré a faltar. En cuanto a los entrenos debo decir que esta tarde he hecho trece series de cuatrocientos metros y excepto la primera, un minuto cuarenta y ocho, las doce restantes me han salido a un minuto y cuarenta y tres segundos. No sé si está bien o esta mal, pero lo cierto del caso, lo único que realmente me importa es que he disfrutado con ellas y al final me he dado muchos besos y muchos abrazos y me he sentido pletórico de fuerza y de moral.
jueves 20 de agosto de 2009
Jueves, 20 de Agosto
Once y media de la noche, minutos antes de irme a dormir, sólo cuatro palabras para dejar constancia, por escrito, del entreno de hoy: quince kilómetros, a un promedio de cinco minutos por kilómetro, acompañado de Carles Aguilar y de Joan Josep Corella; he terminado muy cansado.
miércoles 19 de agosto de 2009
Miércoles, 19 de Agosto
Doce kilómetros esta tarde asquerosamente calurosa y húmeda. Los cinco primeros un calvario, como si encima de mis espaldas llevara una tonelada de hierro. Después la cosa ha cambiado y los siete últimos he disfrutado.
martes 18 de agosto de 2009
Martes, 18 de Agosto
Resumiendo y poniéndome al día. VIERNES 14, quince kilómetros de rodaje basura. SÁBADO 15, dieciseís kilómetros de carrera continua. DOMINGO 16, dieciocho kilómetros de rodaje tranquilo y suave acompañado por el indio Ziur, personaje curioso donde los haya y excelente persona. LUNES 17, dieiciseís kilómetros de carrerra continua acompañado de mí mismo, un tipo de lo más vulgar y sin ningún encanto aparente. MARTES 18, hoy, siete series de mil metros entre cuatro minutos la más rápida y cuatro minutos y seis segundos la más lenta. Buenas sensaciones a pesar del calor sofocante y del hecho de que han sido las primeras series que hago desde la maratón de Bilbao. Mucha humedad y de nuevo grata sorpresa al encontrarme con Mildolores en el paseo marítimo.
jueves 13 de agosto de 2009
Jueves, 13 de Agosto
Lo reconozco. Estos últimos cuatro días he estado bastante tocado anímicamente, no como para llevarme las manos a la cabeza y desesperarme, pero sí lo suficiente como para que la mínima vibración del vuelo de una mosca me haya hecho perder el equilibrio y la concentración. Parece ser que la pequeña tormenta ha pasado sin mayores consecuencias, y esta tarde, después de haber hecho sesenta minutos de bicicleta (hoy no he salido a correr) siento que he recuperado la estabilidad y las ganas de sonreir.
miércoles 12 de agosto de 2009
Miércoles, 12 de Agosto
Todavía no sé muy bien por qué, pero esta mañana, antes incluso de despertarme, ya había tomado la decisión de que hoy no saldría a correr. No se lo deseo ni a mi peor enemigo, en el caso de que tenga alguno.
martes 11 de agosto de 2009
Martes, 11 de Agosto
A pesar de que mi estado de ánimo está ligeramente tocado y a pesar de que mis biorritmos no se encuentran en sus mejores momentos, hoy estoy moderadamente contento porque a pesar de todos los inconvenientes que se me agolptan en la mente, atenazándome los musculos y la voluntad, me he sobrepuesto a la desidia y a la falta de motivacion y he salido a rodar y al final, no sin esfuerzo, he hecho una hora y veinte minutos con muy malas sensaciones, eso sí, pero he salido.
lunes 10 de agosto de 2009
Lunes, 10 de Agosto
Dieciseís kilómetros con no muy buenas sensaciones en el cuerpo, respirando con cierta dificultad al principio, sintiéndome las piernas cansadas y pesadas; el corazón, sus latidos, desordenados y fuera de concierto; la cabeza cabreada, la mente descontenta, no he corrido bien, no he trotado a gusto, he tenido que pararme en dos ocasiones y he llegado a casa más cansado que de costumbre. Paciencia. Los días malos también existen. La grata sorpresa de la tarde ha sido encontrarme con Mildolores corriendo por el Paseo marítimo de Vilanova.
domingo 9 de agosto de 2009
Domingo, 9 de Agosto
Dieciocho kilómetros esta mañana acompañado de mi amigo Josep Antoni Córdoba, Vilanova-Sitges-Vilanova, ritmo tranquilo y sosegado después de una semana, incluyendo hoy, de seis días de entreno, acumulando un total de noventa y dos kilómetros y sensaciones varias.
sábado 8 de agosto de 2009
Sábado, 8 de Agosto
Después de dos semanas sigo momentáneamente apartado, excluído y alejado del blog por culpa de una avería en mi ordenador. No acaban de averiguar qué le sucede y a base de ir eliminando posibilidades van pasando los días sin que pueda escribir con la asiduidad que me gustaría y a la que estoy acostumbrado. De todas maneras y a pesar de mi ausencia en estas páginas no me olvido de ninguno de mis amigos y a todos les mando un fuerte abrazo desde aquí.
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