Cuarenta y cinco minutos pedaleando sobre la Proaction ZTX y de nuevo, como ayer, quince kilómetros corriendo bajo una lluvia no tan intensa como la del lunes, pero más persistente. Me gusta mojarme cuando corro. No me desagrada el agua. Después de veinticinco minutos de calentamiento he hecho varios cambios de ritmo de dos minutos y la verdad es que me han sentado bien. Ha sido un buen entreno.
El de la foto que aparece en el inicio de cada entrada, expreso deseo de mi señor, es el gran visir Tintoré "Le fou", amo de un país poderoso y corredor popular; el que no se ve soy yo, Manuel Tintoré Maluquer, anteriormente conocido como Manuel Binoy, escriba fariseo de origen humilde que ha sido contratado para narrar sus correrías por este mundo; a su servicio de por vida.
martes, 31 de marzo de 2009
lunes, 30 de marzo de 2009
Lunes, 30 de Marzo
Sesenta minutos de bicicleta estática por la mañana y quince kilómetros corriendo bajo la lluvia por la tarde a buen ritmo, empapado de agua hasta las orejas, sintiéndome muy bien, recuperando sensaciones, olvidándome de estos últimos cuatro días en los que había perdido la motivación y las ganas de correr, pensando que si la Mitja marató de la Calçotada hubiera sido hoy o mañana seguro que habría estado sobre mi tiempo de costumbre. Nunca se sabe.
domingo, 29 de marzo de 2009
Domingo, 29 de Marzo
Mitja Marató de la Calçotada, una hora y cuarenta y un minutos. Mi peor marca en diez años. Para olvidar. Está claro que cuando el estado de ánimo está por los suelos y la cabeza momentáneamente descolocada el resto del cuerpo se resiente, y mucho. (Total kilómetros a la semana: 51. De puta pena)
martes, 24 de marzo de 2009
lunes, 23 de marzo de 2009
Lunes, 23 de Marzo
Sesenta minutos de bicicleta estática por la mañana y doce kilómetros de carrera continua por la tarde. Ha sido un entreno desordenado, caótico, pero convincente. He salido sin ninguna idea preconcebida y al final, después de veinte minutos de calentamiento, he hecho seis cambios de ritmo de cinco minutos cada uno y me he sentido bien.
domingo, 22 de marzo de 2009
Domingo, 22 de Marzo
Diecinueve kilómetros por la mañana y sesenta minutos de bicicleta estática por la tarde mientras contemplaba extasiado el partido de fútbol entre el Barcelona y el Málaga. Hoy, en un principio, habíamos quedado con los amigos de Atltetesvng a las ocho menos cuarto en el parking del hospital con la intención de ir a rodar por los caminos de la Plana Novella, pero al final (no he querido dejar a mi hija sola en la cama durmiendo) hemos cambiado de planes, he llamado por teléfono a Eaglerun, le he dicho que yo saldría más tarde, cuando se despertara mi hija, que no me esperaran, que no contaran conmigo, que se fueran ellos, que yo haría el entreno por mi cuenta y antes de que pudiera seguir hablando, antes de que pudiera seguir diciendo esta boca es mía, Eaglerun ya me estaba respondiendo que no, de ninguna manera, bajo ningún concepto permitiría que el rodaje del domingo lo hiciera solo, me esperaría, llamaría al Indio y los dos sacrificarían sus deseos de ir hasta el monasterio de los monjes budistas para correr conmigo y a mi lado y así ha sido, se lo agradezco de todo corazón aunque no me gusta que nadie cambie sus planes por mí; nos hemos encontrado los tres a las ocho y media en el Mercadona, nos hemos atado las zapatillas, hemos puesto en marcha los cronómetros y el gepeese, hemos decidido cubrir el circuito Vilanova-Costa Cunit-Cubelles-Vilanova y como suele ocurrir últimamente nos ha salido un entreno de putísima madre, muy buenos ritmos, muy buenas sensaciones y un humor excelente. La verdad es que entre los tres hay una química muy especial, nos entendemos a la perfección, hay muchos puntos en nuestras cabezas que nos unifican y sobre todo nos respetamos como personas y corremos muy bien juntos, mejoramos al mismo tiempo, nos ayudamos mutuamente, nos servimos como espejos en los que reflejarnos y eso siempre se agradece, es algo muy difícil de encontrar; tener buenos compañeros de entreno es, al menos para mí, muy importante. Yo diría que fundamental. O los tienes o corres solo. No hay más. (Total kilómetros a la semana: 80)
sábado, 21 de marzo de 2009
Viernes,20 de Marzo
Después del duro y exigente entreno del Miércoles y del Jueves, hoy he salido a correr con la idea de hacer un rodaje tranquilo y relajado. En total habré hecho unos diez kilómetros apoximadamente. Me he sentido cansado.
viernes, 20 de marzo de 2009
miércoles, 18 de marzo de 2009
lunes, 16 de marzo de 2009
domingo, 15 de marzo de 2009
Domingo, 15 de Marzo
Esta mañana hemos cambiado de escenario y a petición de El Indio hemos ido a correr a Barcelona, a la carretera de les Aigues. Al final, sin nada destacable que reseñar, hemos hecho veintiún kilómetros y quinientos metros en una hora y cincuenta y siete minutos de tiempo. Después de la paliza de esta semana he sido bastante reservón, no he apretado en ningún momento aunque la figura de Eaglerun delante mío era una buena tentación, un constante reclamo; he mantenido un ritmo bastante relajado durante todo el recorrido y la verdad es que me ha ido bien. Años atrás hubiera hecho todo lo contrario , hubiera forzado el ritmo, me hubiera ido en busca de Eaglerun como un loco y ahora estaría lesionado, con dolores musculares que me obligarían a estar en el dique seco durante varios días. La experiencia y los errores cometidos te enseñan a rectificar comportamientos y a correr mejor. Se trata, al menos para mí, de poder correr cada día durante muchos años. Saber escuchar a tu popio cuerpo e interpretar los mensajes que te hace llegar es tan o más importante que el hecho de estar bien entrenado. Eso creo yo. (Total kilómetros a la semana: 112)
sábado, 14 de marzo de 2009
Sábado, 14 de Marzo
Catorce kilómetros esta mañana, una hora y quince minutos, incluídas veinte subidas a la ermita de Sant Cristòfol, quince largas y cinco cortas, todas a buen ritmo y sintiéndome muy bien. Esta semana he salido a correr todos los días, de lunes a sábado, haciendo un total de noventa kilómetros. Si le añadimos los diecisiete que seguramente haremos mañana domingo, serán ciento siete kilómetros en total. Tal vez sea demasiado volumen teniendo en cuenta que sólo hace dos semanas que he corrido la maratón de Barcelona, pero la verdad es que tenía muchas ganas de correr, me he encontrado muy bien haciéndolo, en ningún momento he tenido la sensación de ir forzado y parece ser que tanto mis músculos como mis tendones han asimilado sin rechistar el esfuerzo realizado.
viernes, 13 de marzo de 2009
Viernes, 13 de Marzo
Siguen los buenos entrenos en compañía de Eaglerun y de El Indio. Hoy hemos hecho dieciseís kilkómetros, una hora y veinticinco minutos a buen ritmo y apretando al final. Este mes de Marzo, exceptuando el primer lunes después de la maratón de Barcelona, he salido a correr cada día hasta hoy y la verdad es que por el momento me encuentro muy bien y tanto el cuerpo como la cabeza están respondiendo a las mil maravillas. Me está saliendo un promedio de dieciseís kilómetros diarios mas las salidas de los domingos. Sinceramente creo que es un buen bagaje para la próxima maratón que decidamos hacer en el mes de Mayo. Me gustaría acabarla en tres horas veinte y conseguir que mi amigo y compañero de rodajes Eaglerun hiciera el mismo tiempo que yo o al menos que bajara de tres horas treinta, cosa que tiene al alcance de la mano sin necesidad de esforzarse mucho. Está fuerte el cabrón.
jueves, 12 de marzo de 2009
Jueves, 12 de marzo
Dieciseís kilómetros esta mañana, Vilanova-Sant Pere-Vilanova, Platja del Far, una hora y veinte minutos de tiempo real acompañado de dos buenos compañeros de viaje: Eaglerun y El Indio. Buenas sensaciones durante todo el recorrido. Por la tarde, mientras esperaba a los de la compañía del gas, cuarenta y cinco minutos de bicicleta.
miércoles, 11 de marzo de 2009
Miércoles, 11 de Marzo
A primera hora de la mañana, antes de acompañar a mi hija al colegio, una hora de bicicleta estática, incluídas treinta series de un minuto. Un poco más tarde, y teniendo en cuenta que El Indio y Eaglerun han decidido descansar, he salido a correr solo por el paseo marítimo y calculando a ojo de buen cubero habré cubierto unos doce kilómetros en una hora y tres minutos de tiempo. Me he sentido un poco cargado de piernas al principio, pero al final he terminado satisfecho y contento.
martes, 10 de marzo de 2009
Martes, 10 de Marzo
Buen entreno el de esta mañana. Unos dieciseís o diecisiete kilómetros si no me falla el GPS que hace años me instalaron en el lado izquierdo del cerebro, ahí donde predominan las neuronas que se encargan de mantener equilibrado el sentido de la orientación y de la distancia. Día soleado, cielo azul despejado de nubes y un circuito variado y exigente por las montañas de Cubelles.
lunes, 9 de marzo de 2009
Lunes, 9 de Marzo
Esta mañana, aprovechando que estoy de vacaciones, he salido a correr con Eaglerun y con El Indio, nuevo nombre de Josep Antoni Córdoba, ahora quiere que lo llamemos así. Nos hemos encontrado en la carretera vieja de Cubelles y siguiendo la carretera del camping, después de haber cruzado el fondo somella, hemos subido hasta la atalaya y hemos vuelto por el mismo camino, completando el recorrido en una hora y treinta minutos aproximadamente, haciendo unos diecisiete kilómetros más o menos. El ritmo del rodaje ha sido vivo y alegre, a cuatro treinta en varios momentos. Una vez hemos llegado a la atalaya (no había subido nunca) El Indio se ha quedado sorprendido y maravillado al contemplar el paisaje que se desplegaba ante sus ojos. Le ha hecho una gracia especial ver la carretera que conduce al pantano del Foix. Por la tarde una hora de bicicleta.
domingo, 8 de marzo de 2009
Domingo, 8 de Marzo
Primera tirada larga después de la maratón. Una hora cincuenta minutos, diecisiete kilómetros aproximadamente. Ritmo tranquilo y sosegado. Acompañado en todo momento por Josep Antoni Córdoba. Por la tarde, mientras veía una película en la que las cucarachas se rebelaban contra el poder establecido y haciendo gala de una voracidad sin precedentes atacaban a las personas, he hecho una hora de bicicleta estática, treinta series de sesenta segundos a ochenta y cinco pedaleadas por minuto. (Total kilómetros a la semana: 88)
viernes, 6 de marzo de 2009
Viernes, 6 de Marzo
Trece kilómetros, una hora y seis minutos a buen ritmo. Siguen las buenas sensaciones.
Jueves, 5 de Marzo
Hoy he llegado tarde a casa y no he podido salir a correr. Una lástima. En otro orden de cosas constatar el hecho de que mi relación con Airemi se mantiene en los máximos niveles del entendimiento, del cariño y de la mutua y sincera atracción que sentimos el uno hacia la otra y la otra hacia el uno. Estamos bien cuando estamos juntos y bastante mal cuando no lo estamos. Hace un frío de cojones.
miércoles, 4 de marzo de 2009
Miércoles, 4 de Marzo
Cuarenta y cinco minutos de bicleta estática a las cinco y media de la mañana antes de coger el tren en la estación de Vilanova para ir a trabajar a Barcelona y doce kilómetros de carrera continua por la tarde después de haber cogido el tren en la estación de Barcelona para regresar a Vilanova como cada día de lunes a sábado. La vida es una rutina maravillosa, una repetición exacta de lo mismo, pocas cosas hay que sean diferentes, nacemos, vivimos, morimos y entre una cosa y la otra tenemos hijos, nos reproducimos y corremos, siempre se repite la misma historia y está bien que sea así. Personalmente, hoy por hoy, no me gustaría sufrir ningún cambio en mi vida. Quiero y deseo que todo lo que respecta a mi persona y a mi existencia se quede como está. No ambiciono nada más. Me gusta ser simple, llano, superficial y saber que mañana, a grandes rasgos, haré exactamente lo mismo que hoy y que ayer. Manuel Tintoré dice que con esta manera de pensar estoy dando los primeros pasos para aprender a saber lo que es la sabiduría. No todo el mundo puede llegar ahí, me dice. Después de haber leído las crónicas de Joan Josep Corella, de Eaglerun y del Búfal Voraz me doy cuenta de que la grandeza de las personas nace y tiene su origen en lo más pequeño e insignificante de nosotros mismos. No hace falta ir a buscarla ni a los grandes escenarios ni a las grandes gestas. Está ahí, en cualquier sitio, en la acción humana más nimia. Leyendo sus palabras, dejándome llevar por ellas, he descubierto que han sido capaces de emocionarme, de transmitirme una serie de sentimientos que por décimas de segundos me han hecho entender lo que es verdaderamente importante.
martes, 3 de marzo de 2009
Martes, 3 de Marzo
Primera salida después de la maratón. Doce kilómetros. Una hora y cinco minutos de carrera continua. Me he encontrado muy bien, mucho mejor de lo que esperaba. No tenía intenciones de salir a rodar tan pronto. Habíamos hablado con Eaglerun y con Josep Antoni que después del esfuerzo realizado sería conveniente descansar hasta el jueves. La verdad es que en un principio lo tenía muy claro. El lunes por la mañana me desperté con ligeros dolores musculares en las piernas y cuando llegué a casa por la tarde ya había decidido que por muchas ganas que tuviera no saldría a correr hasta el jueves o incluso hasta el domingo. Pero a veces las cosas que tiene la vida no son como uno creía que eran y esta mañana, como si en el transcurso de la noche algo hubiera sucedido en mis músculos, como si alguien que me quiere los hubiera manipulado, me he despertado como nuevo, con muy buenas sensaciones en la cabeza o donde se perciban ese tipo de sensaciones, sin dolor en ninguna parte de mi cuerpo, bajando todas las escaleras que me he encontrado en el camino como cualquier otra persona, sin doblarme para nada, sin hacer malabarismos extraños, sin tener que apoyarme en la barandilla de turno, sin parecer un maratoniano roto y descalabrado. Estaba fresco como una lechuga. He llegado de trabajar y antes que cualquier otra cosa, a las seis y media de la tarde, me he calzado las Nike Pegasus, he salido a correr por el paseo marítimo y he disfrutado y me he sentido bien, cómodo con el ritmo que he cogido desde el primer kilómetro y apenas he notado el esfuerzo del domingo y mientras iba corriendo he pensado que a lo mejor hice la maratón a un ritmo muy por debajo de mis posibilidades reales porque la verdad es que me he recuperado muy rápido y ya tengo ganas de preparar y correr la próxima maratón que según todas las conversaciones mantenidas con Eaglerun apuntan a que será la de Ampurias, el próxima cuatro de Mayo.
domingo, 1 de marzo de 2009
Domingo, 1 de Marzo
Después de una semana en la que han predominado el miedo, las dudas y la incertidumbre, hoy he corrido la maratón de Barcelona. Me he despertado a las cinco y media de la mañana con muy buenas sensaciones y con muchas ganas de correr. Nada más poner los pies en el suelo he tenido la intuición de que podría hacer una buena carrera. Mi cabeza y mi cuerpo así me lo hacían saber. A las seis cuarenta y cinco minutos me he reunido en la estación de Vilanova con Eaglerun y con Josep Antoni Córdoba, dos buenos amigos y mejores compañeros de rodaje. Hemos subido al coche y cada uno con sus pensamientos, a la expectativa, nos hemos dirigido hacia Barcelona. El tiempo, a esa hora de la mañana, era ideal para correr, nublado y amenzando no mucha lluvia, trece grados de temperatura y nada de viento, todo perfecto para hacer realidad nuestros sueños. Hemos llegado a la ciudad condal con tiempo más que suficiente para encontrar aparcamiento cerca de la llegada, cambiarnos con tranquilidad, sin prisas, y colocarnos en nuestros respectivos cajones de salida. El ambiente era espectacular. Más de nueve mil personas esperando impacientes el disparo de salida, cada uno visualizando su carrera, deseando lograr el tiempo que durante tantas semanas había imaginado, confiando en que el entreno realizado a base de mucho sacrificio y voluntad diera los frutos deseados. Después de haberme despedido de Eaglerun y de Josep Antoni y de haberles deseado mucha suerte, me he colocado al lado de los tres corredores que llevaban el globo, la referencia de las tres horas y treinta minutos y he salido con ellos con la intención de acompañarlos hasta el kilómetro treinta y cinco, y a partir de ahí, si me quedaban fuerzas y energías suficientes, aumentar el ritmo con la idea de parar el cronómetro por debajo de las tres horas treinta. He disfrutado de la maratón. Durante todo el recorrido me he encontrado muy bien, muy suelto, con mucha confianza en mis posibilidades, llevando un buen ritmo, respirando sin agobios, por la nariz, notando que mis piernas y mi corazón respondían a la perfección, acompasadamente. En ningún momento me he sentido cansado, en ningún momento he tenido la sensación de estar corriendo cuarenta y dos kilómetros. He ido superconcentrado, sin hablar apenas con nadie, controlando las reacciones de mi cuerpo, pensando sólamente en el ritmo que llevaba, disfrutando un montón de lo que estaba haciendo, sintiéndome un ser diferente, algo especial para mí mismo. Estaba rodeado de cientos, de miles de corredores y sin embargo, durante la mayor parte del recorrido, era como si estuviera solo, como si no hubiera nadie más a mi alrededor, como si fuera el único que estuviera corriendo por las calles de Barcelona. Esa es una de las muchas grandezas que te ofrece una carrera como la maratón, la capacidad de poder sentirte solo aunque estés rodeado de nueve mil personas, el poder encerrarte en tí mismo, el poder envolverte en tus sensaciones y escuchar sólamente tus pensamientos a pesar del griterío del público y de las conversaciones y de las respiraciones, muchas veces agónicas, de los corredores que están a tu lado. En el kilómetro treinta y cinco, tal y como tenía previsto y sintiéndome con fuerzas para ello, he aumentado el ritmo, me he puesto por delante de las liebres que llevaban el globo de referencia y a partir de ese momento han sido siete kilómetros en los que uno se da cuenta de que el entreno realizado está dando sus frutos porque ahí es cuando empieza realmente la maratón y ahí es cuando uno tiene que apretar los dientes, darlo todo, vaciarse y demostrarse a sí mismo que es capaz de cumplir el objetivo que se había marcado antes de salir. Llegar entero y sobrado a la Avenida de María Cristina, cruzar la línea de meta, mirar el reloj y comprobar que el cronómetro se ha detenido en tres horas y veintiocho minutos ha sido una de las experiencias más gratificantes que he podido vivir esta mañana. Una vez he llegado y me he quitado el chip de la bamba me he fundido en un sincero y emotivo abrazo con Eaglerun (tres horas y treinta y tres minutos) y con Josep Antoni (tres horas y treinta seis minutos) porque los tres, después de mucho esfuerzo, después de muchas horas de intenso trabajo hemos conseguido lo que nos habíamos propuesto y eso es algo que no se puede explicar con palabras. Cada uno de nosotros sabe, dentro de sí mismo, lo que ha hecho y cómo se siente. (Total kilómetros a la semana: 66)
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